Ambición máxima, personalidad, fortaleza defensiva, fe colectiva y sobre todo gran dirección desde el banco... Todo es y mucho más es capaz de aglutinar el Lucentum. Valores fundamentales para ganar partidos imposibles como el de ayer. Ivanov, líder indiscutible ya en este vestuario, se convirtió de nuevo en protagonista en el rus final para asegurar la victoria con un rebote determinante. Vidorreta y sus hombres se sobrepusieron a sus propios errores y también a la ausencia del base Rafa Freire. Ni siquiera las decisiones arbitrales, sobre todo la técnica a Llompart, dificultaron la remontada en una segunda mitad sobresaliente.
La trayectoria de los alicantinos ya no es una casualidad. Igualado con el Real Madrid, el equipo lucentino aseguró ayer su billete para la Copa del Rey con el décimo triunfo. Era cuestión de tiempo. No se podía escapar y, por segunda vez en su corta historia en la ACB, Alicante acudirá a la cita del KO, en Barcelona. Y con tantos recursos como puso anoche sobre el parqué, hay motivos para creer también en la sorpresa copera. Pero esa será otra historia.
La de Fuenlabrada se escribió con mucho esfuerzo y confianza. Otra vez resolvió positivamente el Lucentum un final apretado. Por segunda vez -ya lo consiguió Trifón Poch- ganó en el Fernando Martín y además acumuló una racha de cinco victorias consecutivas.
Al Lucentum le costó reaccionar al buen arranque de los locales. Sin muchos centímetros en ataque, encontraban en Sené un muro muy difícil de superar en las inmediaciones del aro -terminó con seis tapones-. Lástima que el senegalés no tenga el mismo acierto lanzando a canasta.
El final del primer cuarto llegó con una ventaja de cinco puntos para los locales, y el descanso de diez. Pero en el tercer cuarto todo sería diferente. La reacción llegó gracias a una rapidez en ataque que no supo compensar el Fuenlabrada. Las defensas quedaban con muchos huecos, a Sené aún le queda mucho para gozar de una excelente forma física, y en estos últimos minutos le costaba llegar a la jugada y disponer de una buena posición. La consecuencia fue la cantidad de rebotes que Ivanov consiguió, siendo más bajo que él.
Con esta velocidad no hacía falta lanzar desde lejos huyendo del pívot africano. Barnes y Ellis se erigían así en líderes anotadores. En el tercer cuarto, los alicantinos doblaban en anotación a los madrileños con un parcial de 10-20. Y con una dinámica ganadora, el Lucentum, demostró más claridad en sus jugadas, supo colocarse delante en el marcador, y aunque con una diferencia mínima siempre estuvo arriba.