Los alumnos con dificultades de estudios, y que necesitan horas extras de atención, están concentrados en la pública, mientras que los más 'excelentes' acuden a la concertada. Este desequilibrio dificulta, y mucho, combatir el fracaso escolar. Una lucha que los directores de centros tienen como prioridad, por lo que consideran que para aplicar las nuevas medidas impulsadas por la Conselleria de Educación tendría que haber un reparto más equilibrado.
Representantes de las asociaciones de directores de Secundaria de las provincias de Alicante, Valencia y Castellón se reunieron ayer para abordar varios temas. Uno de ellos fue el plan de choque contra el fracaso escolar y la aplicación del contrato-programa que supone, en términos generales, conveniar con cada centro unos objetivos, premiando a aquellos que registren menos fracaso.
En principio, todas las medidas encaminadas a luchar contra el abandono de las aulas es aceptada por los directores. Es más, aplauden que la Conselleria muestren nuevas iniciativas.
El problema es que, tal y como apuntó la responsable en la provincia, Laura Oliva, los institutos públicos y los concertados no juegan en igualdad de condiciones y el reparto de alumnos con problemas para seguir las clases y que necesitan de un apoyo curricular no está ni mucho menos compensado. «Si la Conselleria tiene en cuenta los resultados, la pública no puede competir», señaló Oliva, quien recordó que cuando se registró el 'boom' de la inmigración la matriculación de alumnos extranjeros, que tienen grandes dificultades de idioma, recayó en los centros públicos.
Este desequilibrio en la pirámide de estudiantes lleva a que en algunos centros -con un 70% y 80% de estudiantes foráneos- puedan presentar unas tasas de fracaso elevadas y muy alejadas de las que se registran en la línea concertada.
«La idea que se tiene es buena, pero nos preocupa cómo se puede arbitrar el sistema. Si las aulas no están compensadas, los resultados no pueden ser buenos y no es lógico que todos los centros salgamos en la misma lista», insistió la portavoz de la Asociación de Directores de Secundaria de la provincia, quien confía en que la Conselleria presente una propuesta concreta sobre cómo se llevará en la práctica y que, a juicio de los directores de IES, tendría que hacerse asumiendo la concertada a alumnos con dificultades.
El sindicato CC OO también presentó ayer una batería de 100 medidas que enviará a Educación destinadas a acabar con el fracaso y el abandono escolar. Entre ellas se reclama que el Consell apueste por aumentar la inversión educativa para pasar del 4-5% actual a un 7% del PIB. Si ahora, debido a la crisis no puede subir tanto, sí podría ir aumentando hasta alcanzar esa cifra de aquí hasta que acabe la legislatura, apuntaron.
Del mismo modo, hizo hincapié en la necesidad de aumentar las plazas públicas en educación Infantil de 0 a 3 años, un plan de choque para el primer ciclo de la ESO, atención específica para aquellos que intentan entrar en los ciclos formativos de grado medio y se están quedando sin plaza, un nuevo mapa de FP que incluya idiomas y nuevas tecnologías, ampliar y diversificar los Programas de Cualificación Profesional Inicial, un modelo de Bachillerato que permita un acceso más flexible a la universidad, y «reconocer» la implicación del profesorado en los programas de atención específica.
Antes de Navidad
Otro de los temas 'estrellas' que se trataron en la reunión fue el de los retrasos en los pagos para gastos corrientes. Los directores denunciaron que desde hace dos años están sufriendo graves dificultades para llegar a final de año ante las demoras en cobrar los cuatrimestre. Algunos centros se encuentran en una situación insostenible a pesar de estar aplicando medias restrictivas. Están pendientes de recibir la transferencia del segundo cuatrimestre y precisamente, a primera hora de la mañana de ayer, recibieron el compromiso de la Conselleria de Educación de que cobrarán antes de Navidades. Aun así, los directores tienen previsto acudir a una consultoría jurídica para que les informe sobre cómo realizar el balance de cuentas cuando tienen pendientes pagos.