Viaje al frío, al encuentro con uno de los nombres míticos del Lucentum. Oriol Junyent fue de los primeros pivots de la ACB capaz de desarrollar su juego por dentro y por fuera. Completó cuatro temporadas en Alicante a un gran nivel. Vivió todos los momentos buenos de la entidad después de ganar dos ligas y una Korac con el FC Barcelona. Cuando la franquicia alicantina se fue a la LEB él ya no estaba en el equipo y tal vez esa fuera una de las claves de aquel descalabro imprevisto.
Su personalidad caló hondo entre la feligresía lucentina, que no le olvida. El sentimiento es mutuo. Junyent, que disputó dos playoffs, una Copa del Rey y fue protagonista en el 'milagro de Poch' en el Carpena, tiene reservado un lugar preferencial en su currículum para su etapa en el Lucentum.
«No sé si viví allí mis mejores años como profesional, pero desde luego disfruté muchísimo porque fueron fantásticos. Tenía muy buena conexión con la afición, con la ciudad, me identifiqué con el club y me lo pasé muy bien jugando al baloncesto», admite el ahora pívot del Blusens Monbus Obradoiro.
Con 35 años y 16 como profesional, Junyent no se siente cansado a pesar de haber defendido los intereses de nueve clubes, alguno de ellos en diferentes etapas. «Para seguir jugando a mi edad lo principal es encontrarte a gusto, bien físicamente. Luego es importante que el técnico te dé confianza. El año pasado lo hice muy bien en la LEB y Montxo (Fernández) ha considerado que yo seguía siendo válido para el proyecto. Él me da minutos y yo respondo a ello ayudando al equipo en todo lo que puedo. Mientras la cabeza aguante, seguiré... No sé si hasta la edad de Middleton (45)... pero lo intentaré», reconoce el actual sexto hombre del Obradoiro.
Sus promedios siguen siendo buenos. Es el segundo máximo anotador de su equipo, el cuarto más valorado de la franquicia y eso que promedia 20 minutos y siempre ha iniciado los partidos desde el banco. El buen arranque del equipo compostelano, un recién ascendido, se debe al excelente trabajo de contención que desarrolla el equipo, sobre todo cuando compite como local. «Somos muy duros defensivamente y el Lucentum muy bueno ofensivamente. Vamos a ver quién puede más porque nuestro pabellón aprieta mucho. Pedro Llompart está en un muy buen momento y pararle será una de las claves para nosotros. El resto de la plantilla también está jugando bien, pero él es quien más nos preocupa», revela Junyent.
El buen inicio liguero del primer proyecto de Vidorreta en Alicante obliga a mirar al conjunto lucentino de otra manera. En Santiago no ven a su rival del domingo en Fontes do Sar como un rival directo en la lucha por la permanencia. El pívot de Sabadell comparte esa opinión y va más allá: «A este Lucentum hay que tenerle miedo. Ha empezado muy bien, con todos los jugadores rindiendo a un nivel espectacular. Me alegro por ellos, porque siento un cariño muy especial por esa ciudad, aunque este domingo espero que las cosas no le salgan tan bien como hasta ahora».
Oriol Junyent y Mario Stojic vuelven a encontrarse sobre el parqué. Son los únicos supervivientes en activo que compiten en la ACB de aquel sensacional equipo que conformó Julio Lamas en Alicante. «Hicimos grandes cosas y eso le acompaña a uno toda la vida», confesó ayer el pívot del Obradoiro en 'Deportes Cope'.