La provincia de Alicante, aparte de haber sido reiteradamente golpeada por los atentados de ETA, desempeñó un papel clave cuando salieron a la luz casos de terrorismo de Estado contra los miembros de la organización etarra. Una prueba evidente de esa guerra sucia contra la banda, en la que se llegaron a traspasar todos los límites de la legalidad, fue encontrada en una fosa del municipio alicantino de Busot.
Corría el año 1985 cuando fueron localizados los restos de los cuerpos que, más tarde, serían identificados como los de José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala, presuntos miembros de la red etarra. Llevaban desaparecidos desde 1983, cuando supuestamente fueron secuestrados en Francia. Tras ser torturados y ejecutados, acabaron enterrados en un agujero abierto en medio de la sierra. De ellos nada se había sabido hasta que un periodista de 'La Verdad', el hoy fallecido Tirso Marín, se hizo eco del suceso y dejó entrever que los finados podrían ser dos activistas de ETA.
Por esos hechos fueron procesados el general Galindo, el ex gobernador civil de Guipúzcoa, dos guardias civiles y, como presuntos encubridores, Jorge Argote y el ex secretario de Estado para la Seguridad Rafael Vera. Finalmente, las condenas recayeron únicamente sobre los dos agentes del Instituto Armado, Dorado y Bayo, en un juicio que se fijó para finales de 1999, catorce años después del hallazgo de los cadáveres. Fue una época en la que la organización terrorista alcanzó su grado más cruento. Esa etapa fue respondida, desde determinadas círculos del aparato del Estado, con la creación de los llamados GAL, ejecutores de la guerra sucia contra ETA bajo el mandato de los gobiernos socialistas.
Del grupo que, desde San Sebastián, trasladó a Lasa y Zabala hasta la Foya de Coves, en Busot, solo pudo ser identificado Dorado y Bayo. «Una vez allí, les sacaron de los maleteros de los automóviles y les pusieron en tierra. A continuación, les desnudaron de cuerpo entero y únicamente les dejaron las vendas y apósitos que rodeaban sus tobillos, tapaban sus ojos, amordazaban sus bocas y cubrían sus llagas», relató el fiscal, quien agregó que Lasa y Zabala fueron obligados a arrodillarse al borde de una fosa ya cavada.
Dorado Villalobos descerrajó entonces un disparo en la nuca de Lasa, que fue el primero en caer en el agujero. Después, «a cañón tocante», apretó dos veces el gatillo de su pistola sobre la cabeza de Zabala, cuyo cadáver cayó encima del de su compañero de infortunio, reveló en sus conclusiones el Ministerio Público.
Llamada anónima
El 21 de enero de 1984, una llamada anónima a Radio Alicante reivindicó el crimen en nombre de los GAL. El comunicante no solo anunció el doble asesinato, sino que incluso precisó que los dos jóvenes, al darse cuenta de que iban a morir, pidieron un sacerdote, deseo que sus ejecutores les negaron «porque no se lo merecían».
Las acciones terroristas han llevado a un importante grupo de presos etarras a cumplir condena en Alicante. En la actualidad, 25 reclusos de este tipo permanecen en las prisiones de Fontcalent y de Villena, esta última una de las de más reciente construcción en todo el territorio español y que alberga instalaciones de alta seguridad.
Son internos de primer grado a los que, al menos hasta ahora, se les aplicaba un estricto régimen disciplinario y de seguridad, aunque no específico, sino similar al de todos los reos que reciben la misma clasificación. En las próximos meses cabe la posibilidad de que el complejo penitenciario de Villena se vacíe de miembros de la organización terrorista, dado que uno de los asuntos que se pondrán encima de la mesa de diálogo entre Gobierno y ETA, a través de intermediarios, será el acercamiento de presos al País Vasco.
En los últimos años los sindicatos han denunciado algunos casos de supuesto trato de favor a este colectivo en Villena, algo que siempre ha desmentido con rotundidad la dirección del centro. Uno de los asuntos que más dio que hablar tiene que ver con el tratamiento de fertilidad concedido a Elena Beloki, pareja de Juan María Olano, ambos considerados destacados integrantes del aparato político de ETA, Olano como líder de Gestoras Pro Amnistía.