La intención del alcalde verde de Orihuela es que no escape ni una inversión industrial de la localidad. Monserrate Guillén lo tiene claro, la prioridad inmediata del equipo de gobierno que dirige es, según sus propias palabras, «que vengan todas las empresas que muestren su interés por establecerse aquí».
El primer edil asegura que es uno de los objetivos esenciales para salir de la dinámica que sitúa a la capital de la Vega Baja mes tras mes en los puestos más elevados de las estadísticas provinciales en destrucción de empleo.
Guillén asegura que si lo prioritario es que se pueda atrapar empresarios e industriales con vocación por invertir en suelo municipal no lo es menos que «las que hay no se vayan». Con esa frase resume lo que en ocasiones su grupo, Los Verdes, y también el Partido socialista de Antonia Moreno, han defendido desde las bancadas de la oposición, evitar la fuga de empresas a otras localidades circundantes por la falta de expectativas en Orihuela.
El mandatario municipal asegura que para que se dé esa circunstancia doble de «que vengan las que quieran y no se vayan las que quedan» queda mucho trecho por recorrer y que el favorecer ubicaciones adecuadas a los requerimientos de los sectores empresariales «es esencial en nuestro esquema de gobierno».
Con esa premisa adelanta que ya se han establecido contactos con los representantes de las asociaciones de empresarios y con los dirigentes de la Cámara de Comercio de Orihuela, de ámbito local, y que preside Ángel Cerdán. El mandatario municipal indica que en las próximas semanas celebrará una reunión con estos directivos de la centenaria institución cameral y que tiene una solicitud en firme de ellos, «que ha recogido como no podía ser de otra forma», matiza, para conocer sus inquietudes.
Guillén establece que lo más urgente es «tender puentes con las personas que de verdad saben cuáles son las necesidades tanto a corto como a medio plazo para impulsar negocios en el municipio» y adelanta que esa conversación preliminar tiene un objetivo común, «reactivar el tejido empresarial».
Una de las cuestiones que asegura el regidor ecologista es básica es la de asegurar calidad laboral y eso pasa, «por crear trabajo estable y con empresas con vocación de permanencia en la localidad». El llamamiento de los empresarios al alcalde «está hecho y recogido y nos sentaremos para atender sus sugerencias, demandas e inquietudes». Uno de los ejes principales sobre los que quiere dialogar la máxima autoridad municipal es las dificultades que tienen empresas nuevas para instalarse y recuerda que el polígono de El Escorratel «no es ya la opción preferida de aquellos que en estos tiempos quieren instalar su empresa».
El suelo industrial oriolano se centra en esencia en la zona del polígono Puente Alto, un área de tamaño medio que no reúne las características empresariales que se suponen a una instalación del siglo XXI. Las pedanías tampoco cuentan con este tipo de suelo y ésa es una de las carencias que se deben paliar «sí o sí» en el diseño del nuevo Plan General de Ordenación Urbana, ahora en fase más que embrionaria.
Ante esa tesitura Guillén asegura que si los empresarios quieren proponer iniciativas el Ayuntamiento les dará prioridad absoluta «porque son los mejores conocedores de las carencias y deben servir de estímulo a las instituciones públicas», afirma.