El Baloncesto Lucentum ya tiene en su poder el informe solicitado sobre su situación patrimonial aproximada para cuando termine el presente mes de junio y de él se extrae que la entidad presidida por Miguel Cano necesitaría una inyección económica de unos 3,6 millones de euros para equilibrar su situación económica para, posteriormente, solicitar de forma voluntaria su entrada en un proceso concursal.
En estos momentos, el Lucentum se encuentra inmerso en causa legal de disolución al ser su patrimonio neto de -1,5 millones de euros aproximadamente. Una sociedad debe tener, como mínimo, un 50% de su capital social para no encontrarse en causa de disolución. Y, en el caso de la entidad alicantina, no sólo está por debajo de la mitad de su capital social sino que está en números negativos.
A día de hoy, tras la ampliación que se realizó en agosto de 2010, el capital social del Lucentum es de algo más de 4,1 millones de euro y el patrimonio neto que debería tener para no estar incurso en causa de disolución tendría que ser de algo más de dos millones de euros.
De esos dos millones, más los algo más de 1,5 millones de patrimonio neto negativo del Lucentum actualmente, salen los 3,6 millones que el club necesitaría como inyección económica inmediata para equilibrar sus cuentas. Para conseguirlo, podría seguir dos vías: la del aumento del capital social a través de los actuales accionistas o a través de la incorporación de nuevos accionistas.
En el primero de los casos, se podría realizar bien una ampliación de capital o bien a través de una reducción del mismo por medio bajando el valor nominal de los títulos, amortizando pérdidas con el capital reducido y simultáneamente volver a ampliarlo hasta los 4,1 millones -que es lo que se exige a los clubes de baloncesto para convertirse en sociedades anónimas deportivas-.
También se podría dar la aportación de algunos de los accionistas y el montante restante someterlo a alguna de estas dos medidas. A partir de ahí, se trataría de ir reduciendo la deuda de los acreedores a través de beneficios en los ejercicios siguientes, algo que se conseguiría con presupuestos reales de ingresos y gastos por debajo de los estimados.
Estas mismas medidas se podrían adoptar a través de la entrada en la sociedad de nuevos accionistas, que deberían aportar al menos el 40% del actual capital social por medio de préstamos participativos que se acabarían convirtiendo en capital social, para lo que los accionistas actuales tendrían que renunciar a su derecho preferente de suscripción de títulos.
No obstante, más allá de los aproximadamente 3,6 millones de euros que necesitaría el Lucentum para no estar en peligro de liquidación, la sociedad debería solicitar su entrada en un concurso voluntario de acreedores, toda vez que la entidad seguiría siendo insolvente para cumplir regularmente con sus obligaciones. El activo del club a final del presente mes de junio se estima que estará en torno al 1,3 millones de euros, mientras que el pasivo a corto plazo se sitúa en unos 5,3 millones.
El hecho de que sea voluntaria la solicitud del concurso se estima clave ya que, de esa forma, la entidad mantendría las facultades de administración y disposición de su patrimonio con la intervención de los administradores concursales. Si fuera forzado por los acreedores, serían los administradores los que tendrían todas las facultades para llevar la manija de la entidad.
Estudio de viabilidad
La solicitud del proceso concursal deberá ir acompañada por un plan de viabilidad que, según el estudio realizado, supondría una quinta del 50% de la deuda contraída por los acreedores y una espera de cinco años para abonar el otro 50% a los acreedores. El estudio ha sido realizado a instancias de la Inmobiliaria Espacio, uno de los principales accionistas y que tiene en la vicepresidenta María José Paton a su persona fuerte.Y se ha realizado en base a las cuentas de ingresos y gastos estimados a fecha 30 de junio de 2011.
La situación que atraviesa el Lucentum es muy delicada aunque tanto desde los actuales gestores de la entidad como desde fuera se trabaja para evitar que Alicante se quede sin su equipo de baloncesto y la próxima temporada pueda seguir militando en la élite nacional.
De hecho, a principios de la próxima semana se espera que vuelva a producirse una reunión entre la alcaldesa Sonia Castedo y los empresarios Juan Antonio Iniesta y Luis Castillo -ex presidentes de Alicante CF y el propio Lucentum-, quienes también han presentado un plan de viabilidad que implicaría la entrada de los representantes (o gente afín a ellos) de Pau Gasol, cuya relacion es muy buena con Castillo desde la etapa de éste al frente de la entidad lucentina.