La tentativa del Ayuntamiento de Alicante, por el momento máximo accionista del Lucentum, de garantizar la continuidad del club en la Liga ACB sigue quemando etapas. La solución parece próxima. En principio, está previsto que, esta misma tarde, los interlocutores municipales mantengan una reunión con Luis Castillo y Juan Antonio Iniesta, decididos ambos a regresar a la primera plana del deporte tras sendas etapas protagonizadas al frente del Etosa Alicante y del Alicante CF, respectivamente.
El todavía director del área de Deportes de la Diputación y el máximo responsable de la inmobiliaria Santa Ana han mantenido diversas conversaciones con representantes consistoriales para avanzar en el traspaso de poderes. Según ha podido saber este diario por fuentes municipales, los dos empresarios no serían los únicos involucrados en el proyecto. Otras dos personas, físicas o jurídicas, están interesadas en asumir el control del Meridiano formando sociedad con Castillo e Iniesta.
En el encuentro que deberán mantener esta tarde todas las partes implicadas se deberán sentar las bases para conformar el nuevo consejo de administración, ya que todo el mundo parece sobreentender que la continuidad de la actual junta directiva es de todo punto improbable por notable incompatibilidad de caracteres, filosofía y métodos.
Luis Castillo lleva varios días explicando, a todo el que le quiere escuchar, que dispone de la solución definitiva para certificar la supervivencia de una entidad que él ya presidió en una etapa en la que el club combinó momentos álgidos en lo deportivo con lunares serios en lo económico. El hombre de confianza de José Joaquín Ripoll en el Palacio Provincial cerró su ciclo lucentino con un descenso de categoría y un enfrentamiento público con el primer edil de la época, Luis Díaz Alperi, que prescindió del gestor -y de algunos de sus colaboradores más directos- y nombró presidente a Miguel Cano cuando el club se vio abocado a una ampliación de capital traumática para superar la causa de disolución en la que se hallaba aquel Etosa, que se cayó de la élite en Las Palmas en junio del 2007.
Gestiones
La historia de Juan Antonio Iniesta guarda cierto paralelismo con la de su actual compañero de viaje. En su etapa como máximo dirigente celeste, el Alicante firmó su mayor logro deportivo con el ascenso a Segunda, aunque la gestión durante el efímero paso por la categoría de plata del fútbol español fuese la principal causa de la precaria situación que padece el club de Villafranqueza, que convive a diario con el estigma de la desaparición. Si algún acreedor denuncia el incumplimiento del acuerdo concursal por los constantes impagos, el juez no tendrá más remedio que desenchufar la ventilación mecánica que hace latir el corazón celeste.
El cónclave previsto servirá para aclarar si finalmente el Ayuntamiento se desvincula del Meridiano, si vende su paquete accionarial a los dos empresarios y sus posibles socios, si el consistorio se reservará algún sillón en el consejo de administración para tutelar la gestión y, sobre todo, qué rumbo a seguir con un club que necesita que quien se haga cargo de él le inyecte, para empezar a hablar, 1,5 millones de euros al margen del valor patrimonial de los títulos que son propiedad del Ayuntamiento de Alicante y, por ende, de toda la ciudad.