«La veo en 2013». Isabel se quedó perpleja cuando esta misma semana su ginecólogo le emplazó a realizarle la siguiente revisión para dentro de unos años. «Me explicó que ahora les instan a citar cada tres años en lugar de cada uno», cuenta esta paciente. Así lo constató en un cartel pegado en la pared de la consulta donde se resaltaba ese nuevo plazo. Y es que, según confirman diferentes especialistas en obstetricia y ginecología, la Conselleria de Sanidad ha retrasado los reconocimientos anuales a cada tres años.
Para ello, el departamento autonómico elaboró un protocolo interno que remitió a los facultativos tanto de los hospitales públicos de la Comunitat así como de centros de planificación, entre otros. «Los especialistas recibieron hace unos meses una instrucción para prolongar las citas hasta los tres años», apuntaron desde el sindicato médico Cesm-CV.
Fuentes del CSIF concretaron que esta orden se ha enviado tanto a ginecólogos como a matronas y lamentaron que esta medida «deteriora la atención sanitaria y va en claro perjuicio de los ciudadanos».
El ginecólogo del Hospital La Fe Luis Ortega consideró que el plazo «adecuado» de estas revisiones periódicas es de un año (tal y como era habitual) y no de tres, como marca la directriz de Sanidad. «Si la paciente no presenta ninguna patología ese tiempo de un año se puede alargar pero no tanto tiempo», concretó. El también presidente de la Asociación de Antiguos Residentes del Hospital Maternal apuntó que las diferentes sociedades científicas hablan de un intervalo que oscila entre el año y el año y medio.
Una sugerencia
Sin embargo, fuentes de la Conselleria de Sanidad explicaron que este protocolo se basa en una sugerencia de la Sociedad Española de Ginecología, que recomienda que las mujeres de entre 20 y 65 años se hagan una citología cada tres años. «Ya en el año 2003, el Consejo de la Unión Europea aconsejaba este plazo de cribado de citología cérvico-vaginal para los precursores de cáncer de cuello de útero», afirmaron desde Sanidad.
Las mismas fuentes añadieron que el protocolo, y por tanto su aplicación, comenzó a impulsarse en el año 2008 coincidiendo con la campaña de la vacunación del papiloma.
Sin embargo, Ortega manifestó que la revisión ginecológica no sólo se centra en la toma de una citología para la detección del cáncer de cuello de útero sino que se reconoce «todo el aparato genital femenino», lo que también incluye, por ejemplo, la exploración de la vulva o de los ovarios.
Además, el ginecólogo de la Fe destacó que una recomendación (como la que dio pie a la instrucción de la Conselleria) no implica que deba aplicarse. «Hay comunidades autónomas que eligen ponerla en práctica y otras que no. Nosotros consideramos que el tiempo entre cada revisión debería ser menor a los tres años», insistió.
Los diferentes sindicatos hicieron hincapié en el perjuicio que supone esta medida para las pacientes. «Los ginecólogos consultados opinan que es una aberración», señaló la Cesm-CV. Desde Sanidad afirmaron que, con anterioridad, «en ningún momento estaba determinado que las revisiones fueran anuales sino que la nueva cita la estimaba el médico». Sin embargo, fuentes de sindicato médico afirmaron que antes sí que estaba estipulado este plazo.