La Asociación de Baloncestistas Profesionales (ABP) ha tramitado tres reclamaciones de deuda a la ACB de integrantes del Meridiano. Óscar Quintana, Pedro llompart y Carlos Cazorla han decidido acudir al fondo de garantía salarial de la Liga para intentar cobrar las cantidades que todavía les debe el Lucentum.
En el caso del técnico cántabro, el expediente ha quedado resuelto después de que el club que preside Miguel Cano haya satisfecho el finiquito del preparador de Torrelavega gracias a las cantidades que ha recibido de la ACB en concepto de derechos de publicidad y televisión, los que reparte entre sus miembros al final de cada temporada.
Llompart y Cazorla siguen pendientes de la resolución de su demanda. El resto de componentes de la plantilla del Meridiano representados por la ABP (los nacionales) tienen de plazo hasta el 30 de junio para tramitar la solicitud si lo estimaran oportuno.
Este fondo especial de garantía está regulado por el convenio firmado con el sindicato de jugadores. Dicho fondo prevé un límite de dinero destinado a cada club y cada jugador, por lo que la retribución a quien acredita el impago de su contrato no tiene por qué cubrir la totalidad de la deuda.
Para poder acogerse a esta vía, hay que demostrar que el impago se arrastra desde hace seis meses, como mínimo. Llompart y Cazorla, que han participado activamente en la obtención de la permanencia, han entendido que la reclamación les compensa El base dispone de dos años más de contrato, pero el escolta está pendiente de renovación. Vidorreta desea que siga, aunque ya reconoció hace dos semanas que será difícil porque el grancanario está muy desgastado por el daño que le genera en su día a día la continua demora en el pago de las fichas.
El Ayuntamiento de Alicante, en su condición de máximo accionista, sigue avanzando en la captación de inversores privados que ayuden a cerrar el ejercicio, algo para lo que restan solo 23 días. A diferencia de lo que sucede en el fútbol, las deudas contraídas con la plantilla no implican el descenso administrativo de la franquicia. Sí dificultaría superar la auditoría que exige la Asociación de Clubes a los 18 miembros.
El protocolo redactado en el convenio sellado entre la ACB y la ABP obliga a los clubes a reponer el dinero que salga del fondo de garantía salarial. No hay un plazo oficial para restituir la derrama, pero ésta debería ser satisfecha antes de que el equipo se inscribiera para la disputa de la siguiente campaña. En caso de no poder hacerlo, la Liga sustraería el importe necesario de las partidas que reparte entre sus socios al final de cada ejercicio en concepto de derechos televisivos, publicitarios, recompensas por objetivos...
Si aún así no alcanzara para liquidar la deuda, el importe se extraería del fondo de amortización, el que se destina a cubrir los ascensos y los descensos, y que cada franquicia puede retirar si lo cree conveniente cuando pierde la categoría. Esta aportación es obligatoria e independiente del canon que exige la ACB para participar en su competición.
El Meridiano Alicante tiene previsto reunir esta semana a su consejo de administración para poner encima de la mesa soluciones que ayuden a evitar que otros jugadores adopten la misma medida que Llompart y Cazorla. Rejón, Urtasun, De Miguel o Txus Vidorreta podrían demandar a la entidad antes del 30 de junio si no reciben alguna garantía real de cobro por parte de los máximos accionistas.
A pesar de la delicada coyuntura, el presidente, Miguel Cano, sigue creyendo en la viabilidad futura del proyecto deportivo en la ACB.