La romería del Rocío que se celebrará este año los días 2 y 3 de julio ha comenzado su cuenta atrás, con el pregón que pronunció ayer el joven periodista torrevejense, Antonio Aniorte Guerrero. El acto, que contó con una gran asistencia de público, se celebró en la Parroquia de San Roque y Santa Ana, y estuvo precedido por una misa oficiada por el párroco, Mariano Martínez Bernad, en la que se impusieron medallas de la Asociación Virgen del Rocío a una veintena de nuevos socios.
La misa contó con la participación del coro de la asociación, que tuvo destacadas intervenciones en sevillanas y plegarias, culminando el oficio religioso con la interpretación de la salve rociera. El pregonero, presentado por la vocal de la asociación, Nieves Monedero, dijo en su alocución que «la Madre de Dios ha sido una constante en mi vida» y brindó por ello como consejo «que pongáis toda vuestra vida en manos de la Virgen». Antonio Aniorte fue intercalando sentimientos, pensamientos y descripciones que unieron la auténtica romería del Rocío de Almonte (Huelva), con la que se celebra en Torrevieja durante los últimos quince años.
Evocó algunas de las palabras pronunciadas por el Papa Juan Pablo II en su visita a la aldea de El Rocío en el año 1993 y realizó un rechazo «a los personajillos de la prensa rosa que desvirtúan el auténtico sentimiento devocional» de la romería onubense. También se refirió a la capacidad de absorción de culturas y sentimientos que tiene la ciudad de Torrevieja, que ha provocado en pocos años el crecimiento de la devoción rociera en la ciudad, tanto en personas que cada año peregrinan a Almonte, como a las que forman parte de la romería de Torrevieja. Y todo ello, dijo, culminando con la creación de una digna imagen de la Virgen de Rocío, que fue realizada por el escultor Víctor García Villalgordo, presente en el pregón, y de la que recordó que fue testigo de su consecución.
En el acto estuvo presente el concejal de Cultura y alcalde electo, Eduardo Dolón Sánchez, que acompañó al presidente de la Asociación Virgen del Rocío, Vicente Triviño Paredes, quien en una comida de hermandad a la que asistió un centenar de personas, hizo entrega de un recuerdo al pregonero, ensalzando justamente su trabajo.