El encuentro ante el Gran Canaria suponía un paso definitivo hacia la permanencia, en caso de victoria, o escoger un camino más tortuoso en caso de derrota. Y Txus Vidorreta tenía claro que lo sucedido ayer sobre la cancha del Centro de Tecnificación les ha «condenado a sufrir».
El técnico vasco estaba molesto y «muy decepcionado» con la actuación de sus jugadores y no encontraba explicación a la forma en la que se le fue el encuentro. «El partido lo llevábamos en un ritmo que nos convenía ante un equipo en un buen momento. Nos cortaron el ataque en el segundo cuarto y caímos en la precipitación, pero defensivamente estábamos a uno de los mejores niveles en casa hasta ahora», empezó a explicar.
«Luego, tuvimos un cortocircuito cuando las cosas se nos habían puesto mejor -continuó-. Con 35-33, dos tiros libres y el principal anotador del rival con problemas de faltas, encajamos un 0-8 incomprensible y caímos en la precipitación en ataque, pero, sobre todo, continuamos con un trabajo defensivo muy inferior. De hecho, encajamos diez puntos más en los quince últimos minutos que en los primeros 25», se lamentó.
Vidorreta apuntó que durante todo el año están sufriendo, «unas veces por causas razonables y otras menos razonables como hoy (por ayer)». «Perdimos ante un Gran Canaria sin Green, sin Savane y sin Carroll y allí les ganamos y estaban los tres. Estoy muy decepcionado. No nos ha condenado nadie, sino nosotros», insistió. «Parece que hemos visto ganado el partido cuando Carroll se ha sentado», prosiguió lamentándose Vidorreta, quien no cargó tintas contra ningún jugador en especial porque no hubo nadie «más apagado que otro».
El preparador vasco le siguió dando vueltas a esos dos minutos fatídicos del tercer cuarto en los que el Meridiano pasó de dominar por dos puntos en el marcador a verse por debajo con claridad y recordó que es algo que les ha pasado en muchos partidos a lo largo de la temporada. En este sentido, puso como ejemplos las derrotas en Valladolid y Bilbao.
«Somos un equipo que vivimos de mantener un nivel constante en defensa», repitió Vidorreta, quien lamentó que su equipo cediera en este terreno.
Aún así, ante el vital partido frente al Granada de la próxima jornada, apuntó que sigue viendo el futuro «más claro que otros rivales», aunque admitió que han «perdido una oportunidad y a veces te acuerdas más tarde de ellas».
«Espero que no sea así», deseó Vidorreta, quien apuntó que, si quieren ganar en Granada no pueden volver a caer en precipitaciones ni buscar «un juego individual y poco colectivo» como el de ayer y, sobre todo, «defender los 40 minutos».