La investigación de la Guardia Civil por la presunta estafa en la venta de unas 80 autocaravanas defectuosas ha culminado con la detención de buena parte de la plantillas de las estaciones de la ITV (Inspección Técnica de Vehículos) de Alicante y Benidorm. Según fuentes próximas al caso, entre los veinte arrestados figuran, al parecer, los dos directores técnicos de las estaciones y varios ingenieros que supuestamente dieron el visto bueno a unos vehículos defectuosos que habían sido prácticamente partidos por la mitad y que se habían vuelto a soldar.
Estas autocaravanas, al parecer, pertenecen a una empresa de Barcelona que las tenía dispuestas para su venta en Francia cuando, en 2008, unas inundaciones asolaron la zona y supuestamente inutilizaron los vehículos, por lo que la firma las dio de baja y las vendió para el desguace.
Sin embargo, la empresa detectó que las caravanas que en teoría tendrían que haberse destruido estaban de nuevo en el mercado, ya que empezaron a recibir pedidos de piezas para vehículos que supuestamente estaban dados de baja. Y es que, según las pesquisas de la Guardia Civil, las caravanas, al parecer, acabaron en la República Checa, donde fueron manipuladas, sus números de bastidor del motor alterados, y dados de alta más tarde ilegalmente.
Una empresa de Alicante, cuyo propietario también está imputado en la causa abierta por estafa y falsedad, las vendía en España por precios que oscilaban entre los 12.000 y los 35.000 euros. Cuando la compañía de Barcelona puso la denuncia y se detectó la presunta estafa, la Guardia Civil inmovilizó las autocaravanas al entender que no eran seguras para circular. Sin embargo, sus propietarios aseguraron que todos los papeles estaban en regla y que los vehículos incluso habían pasado la ITV en la provincia de Alicante.
A partir de ahí, los investigadores del Instituto Armado empezaron a sospechar que el vendedor de las autocaravanas, que tiene antecedentes, podía estar compinchado con personal de las estaciones de ITV.
Así, los agentes, tras constatar mediante una inspección que algunas de las caravanas presentaban señales de haber sido cortadas, tomaron declaración en calidad de detenidos a varios trabajadores de las ITV de Alicante y Benidorm. Según fuentes próximas al caso, los operarios interrogados confesaron que cumplían órdenes de sus jefes, por lo que la Guardia Civil arrestó también a los responsables de estas dos estaciones.
Todos los sospechosos están en libertad provisional a la espera de ser llamados a declarar como imputados por el juzgado de Alicante que instruye el caso. Fuentes cercanas a la investigación desvelaron que el juez ya tiene sobre su mesa un informe de la Guardia Civil en el que se detallan las irregularidades apreciadas en las autocaravanas y también toda la información sobre los vehículos aportadas por Tráfico e incluso por la Interpol.
El juez también ordenó a la Guardia Civil que practicara un registro en el domicilio y la sede empresarial del vendedor de las autocaravanas, donde los agentes se incautaron de numerosa documentación relacionada con los vehículos investigados.