Querían tomarse unas copas y dejaron a su pequeña sola en el domicilio hasta que los lloros incesantes de la niña alertaron a los vecinos. Y se asustaron al verla asomarse por el balcón. Agentes de la Policía Nacional han detenido a una pareja de 33 y 35 años de edad acusados de encerrar a su hija de cuatro años en la vivienda con el objetivo de irse de fiesta, según informaron ayer fuentes de la Comisaría Provincial a través de un comunicado.
Los hechos ocurrieron sobre las 05.30 horas del pasado viernes cuando, al parecer, la niña comenzó a llorar y una vecina que la vio asomada en la terraza de la vivienda llamó rápidamente a la sala del 091. Poco después, una patrulla policial logró acceder a la casa con la ayuda del cuerpo de Bomberos de Alicante y rescataron a la menor, comprobando que ésta se encontraba sola en el interior del domicilio y en buen estado de salud.
Tras realizar las oportunas gestiones, según las citadas fuentes, los funcionarios del Grupo de Menores de la Brigada Provincial de Policía Judicial localizaron y detuvieron a los padres de la chiquilla.
El arresto se produjo dos horas después -a las 7.30 de la madrugada- cuando los progenitores regresaban sin ninguna prisa al domicilio donde dejaron a su suerte a la pequeña. Ambos presentaban un evidente estado de embriaguez, según resaltaron las mismas fuentes policiales.
En el momento de la detención, el padre de la niña opuso resistencia y arremetió contra los agentes intentando evitar el arresto, por lo que ha sido acusado, además del abandono de la menor, de un delito de resistencia y desobediencia a los agentes de la autoridad, según la información ofrecida por la Policía Nacional. Esta última acusación fue negada por el progenitor ante la jueza.
La menor ha sido entregada a los abuelos y los detenidos, que cuentan con antecedentes anteriores por hechos similares fueron puestos en liberta sin medidas cautelares tras prestar declaración ante la titular del juzgado número 3 de Alicante. El motivo es que esta pareja ya tiene abierto un expediente por hechos anteriores y Bienestar Social está realizando un seguimiento «bastante extenso».
Desgraciadamente, no es la primera vez que se producen casos similares. Hace dos años, una juez quitaba la custodia a una madre que también había abandonado a su hija para irse de fiesta. Ocurrió en Albaida (Valencia), pero en este caso la madre de la pequeña tenía solo 17 años y la abuela, de 33, se hizo cargo de su nieta. También fueron los vecinos los que dieron la voz de alarma al encontrarse con la niña, de dos años, deambulando por una calle.
Otro caso incomprensible sucedió en noviembre del pasado año en Dénia. El padre también tenía ganas de divertirse, pero en vez de copas por la noche se fue a las dos de la tarde. Dejó a su niña encerrada en el interior del vehículo para irse a jugar unas partidas de Bingo. La diversión se prolongó sesenta minutos hasta que un vecino se topó con la pequeña que pataleaba, gritaba y pedía auxilio después de estar durante una hora soportando altas temperaturas. El padre fue detenido y la madre dijo desconocer lo que había ocurrido.
Unos meses antes, en abril, una mujer de 30 años era arrestada en el municipio de Torrevieja por abandonar a sus tres hijos, que fueron hallados en unas pésimas condiciones higiénicas.