La Policía Nacional de Alicante está investigando las circunstancias de un misterioso robo que se produjo el martes en el edificio Riscal que se saldó con un elevado botín: unos 70.000 euros que, según declaró la víctima, procedían de un premio de la Lotería. El objetivo de los ladrones fue una ciudadana sudamericana que trabajaba como empleada del hogar para una anciana que residía en el edificio, según desvelaron fuentes próximas al caso.
El asalto ocurrió el martes en el gigantesco bloque de apartamentos. Una mujer, ataviada con un chaleco reflectante, simuló se una empleada de Correos, y, con la excusa de entregar un paquete, consiguió que le franquearan la entrada en el piso en el que la víctima residía junto a la mujer a la que cuidaba. Fue entonces cuando la mujer y su cómplice irrumpieron en el domicilio y amenazaron a sus dos inquilinas para hacerse con el dinero. Tras hacerse con el botín, los delincuentes se dieron a la fuga rápidamente, aunque no ha trascendido si había alguien más esperándoles en el exterior.
Al parecer, la asistenta recibió algunos empujones por parte de los asaltantes, pero no sufrió lesiones de consideración, tal como apuntaron fuentes próximas al caso. La anciana a la que cuidaba tampoco resultó herida, pero quedó muy afectada psicológicamente. De hecho, según explicaron fuentes vecinales, los hijos de la propietaria de la vivienda se la llevaron de allí justo después del incidente. La empleada del hogar también se marchó, tal como señalaron las mismas fuentes, y no ha regresado a la casa.
«Vino una mujer con un chaleco reflectante», explicó ayer a este diario un testigo presencial. Tras el robo, agentes del grupo de Crimen Organizado de la Policía Nacional se desplazaron hasta el Riscal para tomar declaración a las víctimas y recoger pruebas.
Según fuentes próximas al caso, la asistenta justificó el hecho de tener en casa esa cantidad tan elevada explicando que le había tocado un premio de la Lotería recientemente. Al parecer, los ladrones sabían que la víctima guardaba mucho dinero en efectivo y fueron a tiro hecho.
Los agentes del grupo de Crimen Organizado mantienen abiertas todas las líneas de investigación para tratar de esclarecer el asalto e identificar a los dos autores, aunque es posible que haya más implicados.
El mismo día en que sucedió el robo, los policías estuvieron interrogando a multitud de vecinos para obtener alguna descripción física de los asaltantes o algún otro hilo del que tirar. Una tarea laboriosa, puesto que en Riscal, con casi 30 plantas, viven cientos de vecinos y hay un continuo trasiego de personas casi a todas horas, puesto que funciona también como hotel.
De momento no se ha producido ninguna detención por este robo, pero la Policía Nacional está intensificando las pesquisas para esclarecer las circunstancias que rodean a este suceso.
Al parecer, los delincuentes tenían bien planificado el golpe, y habrían controlado los movimientos de la víctima previamente para asegurar el éxito del robo y exponerse lo menos posible. Por eso los policías encargados del caso investigan si alguien les había visto en días anteriores rondando el edificio y sus alrededores.