El cada vez más creciente número de peticiones de matriculación en centros de enseñanza concertada y la crisis económica han supuesto que en la Comunitat Valenciana, desde el año 2001, se haya ampliado el concierto a un total de 32 colegios privados.
Un vistazo a los datos de la última década desvela un crecimiento sin prisa... pero sin pausa. Según los datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística, en el curso 2001-02 funcionaban en las tres provincias un total de 390 centros concertados.
A estos se sumaron en los cinco años posteriores una veintena más, dejando la cifra en el curso 2006-07 en 410. Y el crecimiento continuó de forma sostenida, pues desde ese momento hasta el presente curso -cuatro años- un total de doce colegios se han incorporado al régimen de conciertos, según informó la Conselleria de Educación.
«Desde hace quince años, la evolución del número de conciertos otorgados ha sido siempre creciente», destacó Rafael Carbonell, director general de Ordenación y Centros Docentes. Los doce nuevos centros incorporados ofertan enseñanza obligatoria y sólo se ha denegado el concierto, en el mismo periodo, a 19 centros de Formación Profesional y a dos de Educación Especial.
Un crecimiento que responde a dos cuestiones fundamentalmente. Por una parte, la demanda de las familias que desean elegir este tipo de enseñanza para la educación de sus hijos. El otro tiene mucho que ver con la crisis, que sólo en este último curso ha llevado a una decena de centros privados a solicitar el concierto para poder sobrellevar la situación económica. «Aunque no a todos se les ha concedido», matizó Carbonell.
Para los que sí lo lograron ha supuesto una serie de ventajas, como por ejemplo que el pago del salario de sus profesores quede garantizado pues lo abona directamente la administración. «Lo que quita un peso económico muy importante al titular del centro».
Además se incluyen el abono de otros gastos como los de personal de administración y servicios, luz, agua o teléfono, o los de sustitución de profesorado, conceptos por antigüedad del personal docente o función directiva.
Los centros que tienen preferencia para acceder al concierto son aquellos que atienden a una población desfavorecida desde un punto de vista económico o social; los que realizan experiencias de interés pedagógico y, por último, los que cumplen estos criterios y además funcionan como cooperativa.
Actualmente funcionan un total de 8.064 aulas concertadas -en todos los niveles educativos-. Esta cifra supone un crecimiento de más del 50% respecto a hace 15 años, cuando el número alcanzaba las 5.139.
La etapa en la que se observa un mayor aumento es en Educación Infantil, pues desde el curso 2000-01 -cuando comenzaron los conciertos en este nivel- ha pasado de 405 unidades a las 1.587 del curso 2010-11.
En el caso de la enseñanza Primaria, el número se ha mantenido más o menos constante -en torno a las 3.200 aulas- al igual que en Secundaria -alrededor de 1.100 cada curso- y FP -que es donde menos conciertos hay, con alrededor de 390 en FP I y sobre 140 en FP II-.
En Bachillerato ya se puede hacer otra lectura. «Es una etapa en la se nos piden muchos conciertos», reconoce Carbonell. Y apunta que es a partir del curso 2007-08 -fecha en la que el concierto se extendió también a esta etapa de enseñanza no obligatoria- cuando se disparó la demanda. Aquel curso comenzó con 286 aulas y actualmente hay casi el doble: 445.