Los vecinos de Catral mostraron ayer su consternación y repulsa por la muerte de la joven Estefanía, presuntamente a manos de su ex novio, ocurrida el sábado por la tarde en este municipio, de cerca de 9.000 habitantes, de la comarca de la Vega Baja. La calle Pascual Guerrero Culiáñez, ubicada en el casco urbano de esta localidad, es el centro de las miradas de todo un pueblo, que sigue preguntándose «cómo es posible que un joven de 23 años mate a alguien» y por qué una chica, de la misma edad, ha encontrado la muerte cuando, «prácticamente, empezaba a vivir», tal y como comentaron a Efe varios lugareños en la concentración celebrada en la población.
En esa calle, en el número 24, residía la pareja cuando ambos compartían una relación sentimental, que terminó el pasado mes de agosto cuando ella presentó una denuncia por presuntos malos tratos. Con este antecedente, por el que la Justicia decretó sobre el varón una orden de alejamiento, algunos vecinos se preguntaban «por qué y para qué se citó con él» en la casa donde ocurrió el homicidio, perpetrado a cuchilladas.
«¿Por qué ha tenido ese descuido?», se lamentó Josefa, una vecina que ayer por la mañana atravesó la citada calle sin dejar de mirar la vivienda, la misma en la que se produjo la mortal agresión. Al parecer, la ahora fallecida y su ex novio, ya detenido por la Guardia Civil, quedaron en verse el sábado y ambos decidieron ir al domicilio que compartieron cuando eran pareja.
A mediodía, él llamó a su padre para comunicarle la agresión mortal. La joven, identificada como Estefanía L.G., falleció como consecuencia de las heridas sufridas con arma blanca. El varón presuntamente involucrado en los hechos también presentaba cortes, si bien ninguno revestía gravedad. Al parecer, se los habría infligido él mismo después de producirse el fallecimiento de la que fue su amada.
Las investigaciones de la Guardia Civil, que recogen testimonios de conocidos y allegados a la pareja, reflejan que una y otro supuestamente continuaban viéndose con relativa frecuencia pese a que él, desde el pasado mes de agosto, tenía en vigor una orden judicial que le prohibía acercarse a Estefanía.
El arrestado permanecía ayer bajo custodia en el cuartel de la Guardia Civil de Almoradí, a la espera de que hoy mismo preste declaración ante los agentes, asistido por un abogado. En principio, se espera que mañana martes pase a disposición del juzgado de guardia de Orihuela. Será entonces cuando se pueda comprobar si el joven arrestado confiesa el crimen ante el juez o esgrime algún otro argumento para explicar los hechos.
Por otra parte, la Corporación municipal de Catral declaró ayer tres días de luto oficial en señal de duelo por la muerte de la joven. Acto seguido, los concejales participaron en una concentración silenciosa ante las puertas del Ayuntamiento. Los ediles redactaron una declaración institucional, en la que se destacó «la conducta salvaje y violenta» que el sábado derivó en la muerte de una joven de 23 años supuestamente a manos de su ex novio.
El Consistorio celebró por la mañana un pleno extraordinario y urgente para «condenar y reprobar el asesinato». En el pleno, el alcalde del municipio, Aurelio Albero, afirmó que se trata de «un nuevo atentado a la vida, pero es aún más reprobable cuando se utiliza el uso de la fuerza de un hombre sobre una mujer».
«Sentimos que hemos fracasado como pueblo y como ciudadanos al no haber podido defender la vida de esta joven», expuso el alcalde, quien agregó que «la violencia doméstica se inicia cuando a la mujer se le obvia su condición de persona y sus derechos como mujer».
Posteriormente, decenas de vecinos, junto a la Corporación, guardaron cinco minutos de silencio ante las puertas del Ayuntamiento. El Consistorio ha declarado tres días de luto oficial en señal de duelo por la muerte de Estefanía.