María Dolores es una persona solidaria y comprometida en dar apoyo e información a las personas que padecen diabetes. Su trabajo comenzó hace más de veinte años en Orihuela, donde creó una asociación de diabéticos, y en los últimos dos su labor y tenacidad están actuando en Torrevieja desde la asociación que fundó.
-¿Qué le llevó a involucrarse en el mundo asociativo y, en concreto, en la diabetes?
- Todo cambio en mi vida cuando a un familiar le detectaron esta enfermedad hace 24 años. En aquella época había desconocimiento y tanto la persona que la padece como su entorno sufren momentos de angustia. Entonces tuve la suerte de encontrar a una persona extraordinaria, Antonio Ruiz Aniorte, que nos apoyó desde el principio y me habló muy bien de cómo funcionaban en Madrid. Allí acudía con frecuencia, conocí un entorno que me arropó y obtuve mucha información. Esta experiencia hizo que me planteara ayudar a otras personas que se encontraban en la misma situación.
-¿Por qué decidió fundar una nueva asociación en Torrevieja?
- Primero se creó la de Orihuela, que también atendía a toda la comarca y muchas de las personas que llegaban a nosotros eran de Torrevieja. Ante la necesidad que había en esta ciudad y el cariño que le tengo, pensé que tener una asociación de diabéticos era una cuestión vital y empecé el trabajo en solitario de su fundación. Siempre he contado con respaldo de Cruz Roja y en una jornada de pruebas de glucosa y tensión arterial que llevé a cabo en Torrevieja acudieron un grupo de personas con el propósito de ayudarme en la causa. Desde entonces, el casino de Torrevieja ha sido nuestra sede temporal ya que el próximo jueves vamos a contar con una nueva ubicación cerca del Parque de las Naciones.
-¿Cuál es el servicio que se presta en su asociación?
- Lo principal es dar apoyo emocional y psicológico a los diabéticos y sus familiares, porque las personas debutantes en la diabetes necesitan comprender esa nueva situación a la que se enfrentan de por vida, ya que surge de manera casi inesperada y uno debe asumirla. Nos preocupamos de la información y por ello realizamos charlas y coloquios con profesionales de la medicina. También se organizan jornadas dedicadas a la realización de pruebas de glucosa y tensión arterial, con la ayuda de voluntarios y personal sanitario. Lo más reconfortable y satisfactorio es ver la sonrisa de la personas cuando salen de la asociación y recomendaría que siempre la búsqueda de una segunda opinión. -¿Cómo definiría la enfermedad?
- La veo como un cáncer moderno del que la persona no logra curarse, una enfermedad con unas secuelas tremendas, como lo son la amputación o la pérdida de visión, entre otras manifestaciones. De la diabetes destacaría que hay dos tipos, una del tipo I, que afecta a personas jóvenes y que se caracteriza por ser bastante descontrolada; y un tipo II, que aparece en personas con una edad más avanzada. Ahora los médicos están muy preparados, destacando a los endocrinos, y la enfermedad es más llevadera debido a las mejoras en el tratamiento y el control de la diabetes, así como las formas de suministrar la insulina.
-¿Qué cuidados debe seguir una persona diabética?
- El tema de la alimentación resulta estricto y deber ser muy saludable y equilibrada, además de la práctica de ejercicio físico y un control rutinario debido al trastorno metabólico. También confiaría esta praxis para evitar que aparezca la diabetes, porque cada vez más aumenta el número de personas que padecen esta enfermedad porque cuando el pancreas deja de funcionar ya no hay vuelta atrás y parece ser que no entiende de edad.
-Ante la celebración del Día Mundial de la Diabetes, ¿cree que la sociedad está concienciada y sensibilizada con la diabetes?
- No, a pesar de que cada vez más haya un mayor interés en la enfermedad. Como en otros campos, la preocupación comienza cuando algo se vive de cerca. Por ello, el próximo día 20 por la mañana estaremos en la explanada 'Hombre del Mar'.