Uno de los tratamientos para mantener a raya la diabetes que está generando mayor volumen de investigaciones es la bomba de insulina. Los estudios científicos en torno a estos equipos persiguen acabar con los inconvenientes de esta terapia, relacionados sobre todo con la cantidad de controles que el paciente debe realizarse al día para ajustar las dosis de insulina -un mínimo de seis- y la necesidad de mejorar el tiempo de respuesta del aparato para nivelar la inyección de dicha sustancia.
Sin embargo, todo apunta a que merced a dichas investigaciones estos obstáculos se salvarán, ya que en el futuro estos equipos podrían tener incorporados medidores de glucemia subcutáneos que ajustaran las dosis de forma automática para evitar los pinchazos a los afectados.
Esta circunstancia convertirá a las bombas de insulina en uno de los tratamientos con mayor seguimiento entre los profesionales, aunque solo se podrá prescribir a diabéticos que cumplan un determinado perfil. Así lo afirma la responsable de la Unidad de Endocrinología del Hospital del Vinalopó, Natalia Fernández, quien asegura que el centro comenzará prescribiéndolas a niños diabéticos.
Además no descarta que las instalaciones sanitarias acaben por albergar una consulta específica para terapia con bombas de insulina, como las que existen en los grandes hospitales. Su creación dependerá de la ampliación de plantilla de la Unidad de Endocrinología, tal y como manifestó la doctora, quien asegura que está previsto un incremento de personal.
Día Mundial
De momento, la especialista y una enfermera que se encarga de la educación en diabetes atienden a los enfermos de su departamento de salud mayores de 15 años. Desde que el centro comenzó a funcionar, en junio, han asistido en la unidad a 1.300 pacientes con distintos trastornos, la mitad de ellos afectados por la diabetes, tanto de tipo 1 como de tipo 2.
Esta última está más relacionada con hábitos de vida como la obesidad y el sedentarismo, aparece a edad más tardía y el tratamiento es a base de fármacos.
Precisamente ayer se celebró el Día Mundial contra la Diabetes y el Hospital de Vinalopó, centro gestionado por Ribera Salud y Asisa e integrado en la red de hospitales públicos de la Generalitat Valenciana, instaló una mesa informativa en el vestíbulo del centro con motivo de la conmemoración de la efemérides, que se celebra cada 14 de noviembre.
Según afirman desde la dirección del hospital, se trata de una campaña de sensibilización ciudadana dirigida a detectar la predisposición particular de cada paciente a sufrir diabetes con el fin de prevenir esta dolencia.
Un equipo de enfermería fue el encargado de realizar el test Findrisk, compuesto por ocho preguntas, que mide el riesgo de padecer diabetes en diez años.
Comentan que el objetivo era realizar una sencilla encuesta que registra la edad, el peso y la talla del paciente y compara estos datos con hábitos relacionados con la actividad física diaria, la ingesta de frutas y verduras y los valores de glucosa, prueba que se realizó de forma gratuita a todos aquellos interesados, incluidas las personas con diabetes ya diagnosticada, a quienes se les realiza su particular seguimiento.
El equipo de enfermería valoró los resultados de esta encuesta, que son medidos a través de un sistema de puntuación que determina si el riesgo de padecer la enfermedad es bajo, ligeramente elevado, moderado, alto o muy alto.
Desde el centro recuerdan que este test no puede reemplazar un diagnóstico facultativo, por lo que es recomendable consultar con el médico el resultado obtenido.
El objetivo de esta mesa informativa era trasladar a la población que la aparición de la diabetes se puede prevenir manteniendo un estilo de vida saludable. Profesionales sanitarios de Vinalopó Salud ofrecieron durante toda la mañana asesoramiento en el marco del lema de la campaña anual 'Tomemos control contra la diabetes ¡YA!'.