Cuatro alcaldes de la comarca que abogan por la creación de una plataforma logística entre San Isidro y Callosa, los de estas localidades y los primeros ediles de Granja de Rocamora y Catral, no descartan reclamar en las calles que la Generalitat y el Gobierno se pongan de acuerdo para fijar un Puerto Seco para la comarca.
Ayer lo explicaron en una rueda de prensa conjunta en el Ayuntamiento callosino donde Javier Pérez y Fernando Morales contaron con sus homólogos Aurelio Albero y José Rocamora. Los cuatro explicitaron su unión para llevar a cabo «cuantas acciones sean necesarias» para que la Zona de Actividades Logísticas se implante en los citados municipios, una infraestructura, indicaron los regidores, «vital para el futuro de nuestra comarca».
Asimismo anunciaron que se ha solicitado una reunión con responsables del Gobierno central y de la Generalitat Valenciana para desbloquear el tema, «puesto que el tiempo apremia». La Conselleria de Infraestructuras debe marcar la ZAL en el mapa de infraestructuras de la Comunidad antes de junio de 2011 y el Ministerio de Fomento debe decidir el trazado del Corredor Mediterráneo a lo largo del próximo año, indicaron, además de rechazar las voces discrepantes que lo rechazaron, en referencia al diputado autonómico y alcalde de Algorfa, Antonio Lorenzo, que defendió el voto en contra del PP autonómico.
Pérez dijo que el único emplazamiento posible para ubicarla «es el que proponemos, ya que otras posibilidades serían las estaciones de Orihuela y Callosa de Segura, en las que no se podría ubicar debido a que están rodeadas de suelo urbano».
Asimismo manifestó que San Isidro es el lugar idóneo por su enlace con la autopista AP-37 y la A- 7, «por lo que se abaratarían los costes de distribución de las empresas y una disminución importante de emisiones de al circular un número inferior de camiones».
Por su parte, Morales explicó que la viabilidad viene avalada por estudios de la Universidad de Alicante, el apoyo de la Diputación y los proyectos del urbanista Alfonso Vegara, que cumple con informes favorables, incluso el de impacto ambiental, y generaría beneficios cuantiosos para la comarca, ya que se cifra en 3.300 millones de euros anuales los de todas las ZAL previstas, y buen número de puestos de trabajo.
Además recordó que es la única que no parte de cero y ya hay grandes empresas instaladas como Mercadona o Aldi y Scania.