El galápago leproso es una especie en regresión en determinadas áreas, debido sobre todo a la transformación o pérdida de hábitats apropiados, y a su propia biología con una alta mortalidad en las crías y una elevada edad para la madurez sexual. Ello provoca que posea una escasa capacidad de recuperación tras sufrir un grave impacto negativo. Por eso, y con el fin de reforzar y asegurar el establecimiento de una población estable, ayer tuvo lugar en el Clot de Galvany la liberación de setenta ejemplares.
Aunque existen algunas citas de observación de este galápago asociadas al curso del río Vinalopó y al parque natural de El Hondo, las observaciones en el Clot de Galvany y su reproducción en el mismo aumentan las garantías de supervivencia de este galápago en el término municipal de Elche, que muestra los mayores índices de biodiversidad de la Comunidad Valenciana según la propia Conselleria de Medio Ambiente.
Aún así, y de acuerdo con los datos, su presencia parece ser escasa, por lo que se ha considerado oportuno reforzar la incipiente población de este animal en el paraje natural municipal, para asegurar su establecimiento y garantizar su viabilidad futura, de forma que pase a formar parte de la fauna permanente del lugar. De este modo, el Clot de Galvany sigue mostrándose como un referente como centro de biodiversidad, y en el que el Ayuntamiento viene llevando a cabo un esfuerzo económico importante.
Colaboración
Para esta repoblación de refuerzo se ha contado con la colaboración de la Conselleria de Medio Ambiente, a quien se le planteó esta posibilidad a través de su Servicio de Biodiversidad. Los técnicos, tras estudiar la idoneidad de la medida y del lugar previsto para la suelta, acordaron con la dirección del paraje proceder a la liberación de ejemplares procedentes de decomisos y que se encuentran en las instalaciones del Centro de Recuperación de Fauna de Alicante.
Las tortugas, previamente marcadas por los servicios de conselleria, serán sometidas a labores de seguimiento por el personal del paraje siguiendo los protocolos marcados por el Servicio de Biodiversidad. El objetivo es controlar su proceso de adaptación a su nuevo hogar y detectar cualquier posible dificultad.