Los barrios de San Francisco, Rabaloche y San Isidro se dieron cita ayer en la ermita del Santo Sepulcro para comprobar el resultado de la obra de rehabilitación que ha permitido recuperar este inmueble edificado en 1966 para el uso y disfrute de los vecinos. No cabía un alma en la pequeña nave central del templo, que ahora se dedicará a usos culturales y turísticos, y de hecho muchos de los asistentes tuvieron que quedarse en la calle mientras que el arquitecto director de la obra, Antonio Luis Galiano, contaba los pormenores de la misma y las dificultades que han tenido para que se mantuviera en pie este edificio que llegó a sus manos en estado ruinoso.
Pero los protagonistas de este acto no fueron ni los técnicos ni los políticos, pese a la nutrida presencia de integrantes del equipo de gobierno capitaneados por la alcaldesa, Mónica Lorente. En todo momento se reconoció la labor desarrollada por los vecinos del barrio para conseguir la rehabilitación del vetusto inmueble, y de hecho así reza en la placa que se descubrió al principio del acto: «rehabilitada por la ilusión de los vecinos de este barrio de San Francisco».
El concejal de Urbanismo, Antonio Rodríguez Barberá, fue el primero en tomar la palabra para explicar los trámites realizados por el Consistorio desde que se inició el proyecto con la compra del Sepulcro a sus titulares, la comparsa Caballeros del Rey Fernando que lo usaron como sede. Rodríguez Barberá dio paso al arquitecto, que pese a algunos problemas técnicos pudo dar su explicación antes de que la concejal de Cultura, Pepa Ferrando, hiciera de maestra de ceremonias en la entrega de las placas de reconocimiento a todas las asociaciones y algunos particulares del barrio, entre los que destacaron por su emotividad las entregadas a Adrián Ruiz 'El Chaqueta', que por problemas de salud no pudo asistir o Josefica, una mujer a punto de cumplir los 101 años que tenía la ilusión de volver a ver esta ermita abierta al barrio. También se reconoció a los Caballeros Templarios, VOT de Nuestro Padre Jesús, la Santa Cena, Cruz Roja, Vecinos San Antonio de Padua, Francisco Aparicio, Asociación de Capuchinos y Adyacentes, Asociación de San Isidro, Caballeros del Rey Fernando y Mariano Cecilia.
Mónica Lorente destacó las obras de rehabilitación que ejecuta el Ayuntamiento con fondos propios o de otras administraciones y recordó que esta obra, con un presupuesto de 500.000 euros, se ha cargado al Plan E del Gobierno central, si bien antes el Ayuntamiento ya había adquirido el inmueble.
Subdelegada
Aunque no acudió a la inauguración, la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares, emitió ayer una nota de prensa en la que celebraba que Orihuela dispongan ya de la recuperada ermita. «La inauguración del Santo Sepulcro es la muestra del compromiso del Gobierno con el patrimonio de Orihuela», aseguró la responsable gubernamental en la provincia, quien recordó que el municipio ha contado con 23,39 millones de euros con los dos planes E puestos en marcha desde el Ejecutivo central, lo que ha posibilitado tanto la recuperación de esta iglesia como «otros 43 proyectos más realizados en estos dos ejercicios», comentó Llinares.
La subdelegada aseguró que gran parte de estas inversiones se han destinado «a ocultar las miserias en materia de gestión de la Generalitat y el agujero inversor que ha causado el Consell de Francisco Camps». Con esto se refirió a la construcción de centros escolares, la rehabilitación de espacios deportivos o la mejora de consultorios médicos, «áreas donde la Generalitat tiene plenas competencias y en las que no ha invertido nada en Orihuela a pesar de las necesidades».