Dos delincuentes de guante blanco sustrajeron ayer en torno a 200.000 euros de una sucursal bancaria de la ciudad de Alicante. El lucrativo golpe fue consumado después de que los autores ideasen un original plan para conseguir engañar a un alto cargo de la entidad, según se desprende de las primeras averiguaciones
Los hechos se precipitaron a media tarde en una oficina de Banesto que opera como agente financiero, en la avenida Pintor Xavier Soler de la capital. Hacia las 18.30 se produjo en el interior un encuentro entre dos supuestos elegantes hombres de negocios, de origen suramericano, y un empleado que, al parecer, había viajado expresamente a Alicante desde la Vega Baja para cerrar esta operación, en concreto, un cambio de moneda extracomunitaria por euros.
Los clientes ya habían realizado alguna transacción similar con el mismo miembro del personal bancario, por lo que este no sospechó lo más mínimo que en esta ocasión iba a ser víctima de una estafa. Eso sí, la cantidad de divisa era especialmente alta, el equivalente a unos 200.000 euros.
Todo transcurría con normalidad, hasta que todos los billetes, tanto los euros como la moneda extracomunitaria que aportaban los delincuentes, estuvieron encima de la mesa. De repente, los dos supuestos empresarios recogieron todo y huyeron a gran velocidad, mientras, atónito, el perjudicado intentaba evitar el robo.
De ese modo, los ladrones se montaron en un vehículo Mercedes que tenían aparcado en la puerta y apretaron a fondo el acelerador. Eran aproximadamente las siete menos cuarto de la tarde. El robo fue comunicado de inmediato al Cuerpo Nacional de Policía, cuyos componentes montaron un dispositivo de localización por toda la ciudad, incluyendo las entradas y salidas hacia las principales vías de comunicación. Sin embargo, todos los intentos por interceptar a los estafadores resultaron en balde, a pesar de la colaboración entre todos los cuerpos policiales.
Especialistas de la Comisaría Provincial de Alicante se desplazaron ayer a la sede de Banesto afectada por el robo para iniciar las investigaciones con las que se pretende capturar a los responsables del delito. La elección de la sucursal no parece responder a una mera casualidad, ya que ofrece una rápida posibilidad de escape por carretera. No se descarta la implicación en los hechos de un tercer sujeto.