La Constitución puede convertirse en la mejor aliada del Hércules en el turbio asunto de la supuesta compra de partidos que ha aflorado en el 'caso Brugal'. El juez que ha archivado esa investigación porque los hechos no constituyen delito todavía en España está sopesando si envía las actuaciones a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y el Consejo Superior de Deportes (CSD), como le solicitaba la Fiscalía, ya que esa decisión podría vulnerar el derecho fundamental que consagra la Carta Magna al secreto a las comunicaciones entre los ciudadanos, según informaron a este diario fuentes judiciales.
El magistrado José Luis La Fuente, titular del Juzgado de Instrucción número 7 de la capital, aún no ha tomado una decisión al respecto. El Ministerio Público emitió recientemente un informe donde mostraba su conformidad con el sobreseimiento de la causa penal, pero solicitaba al juez que pusiera en conocimiento «lo actuado» a las instituciones deportivas antes mencionadas porque los hechos podrían vulnerar la Ley del Deporte, afectar a las quinielas y suponer un «perjuicio para otros equipos y sus aficiones».
Sin embargo, la petición de la Fiscalía Anticorrupción no parece que vaya a ser satisfecha sin un concienzudo estudio jurídico-técnico previo. «Estamos hablando de un derecho fundamental que se vería afectado para perseguir, ya no un delito, sino una infracción administrativa. Hay que estudiarlo», señalaron las fuentes consultadas.
En efecto, un prestigioso jurista alicantino explicó ayer a este diario que las dudas del magistrado tienen fundamento. El dilema estriba en determinar qué supone un mayor perjuicio: dañar ese derecho al secreto de las comunicaciones, violado inicialmente con el amparo de otro juez en la búsqueda de graves delitos, o dejar posiblemente impune una presunta corruptela en el ámbito deportivo que actualmente es ilegal y dentro de unos meses será castigada también por el Código Penal.
Mientras tanto, las reacciones a las informaciones publicadas en los últimos días siguieron ayer en cascada tanto en el Hércules como en el seno de otros clubes.
El presidente de la entidad alicantina, Valentín Botella, anunció en un comunicado que ha puesto el caso en manos de los abogados del club para emprender las acciones legales que correspondan.
«Ante la actitud de algunos medios de comunicación, intentando manchar el buen nombre del Hércules, vertiendo opiniones difamatorias sobre todo lo que rodea al mismo, se ha puesto en manos de los abogados del club la documentación pertinente para iniciar las acciones legales que correspondan», señala la nota.
Éste y otros diarios han publicado en los últimos días que los 'pinchazos' telefónicos realizados por la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (Udef) de la Policía Nacional por orden del juez que instruye el 'caso Brugal' en Orihuela, Carlos San Martín, apuntan a que dirigentes herculanos intentaron comprar con 300.000 euros a todo el Córdoba para que se dejara perder en la jornada 36 de la pasada liga. El trato no fructificó. Sí lo habría hecho únicamente con el portero del conjunto andaluz, Raúl Navas, quien presuntamente habría percibido una prima de 100.000 euros.
En su comunicado de ayer, el Hércules asegura que adoptará medidas «en aras a restituir a jugadores, directivos y afición el lugar que les corresponde, máxime en un momento en el que parece se quiera enturbiar el trabajo hecho por todos para conseguir el tan deseado ascenso a Primera división».
Raúl Navas, «indignado»
Por su parte, el portero Raúl Navas se mostró «indignado» ante las acusaciones que le involucran en la presunta compra del Hércules-Córdoba de la pasada liga. Desde Rota (Cádiz), donde está concentrado con su equipo, dijo que ya se esperaba «el revuelo de hoy (por ayer)», porque conocía la noticia.
«Hacer daño es muy fácil. Todo el mundo va a suponer y nadie saldrá diciendo que me he vendido, por lo que se daña es mi nombre», apuntó el guardameta, quien ya se vio envuelto en una polémica similar hace dos temporadas, cuando militaba en el Tenerife.
El portero recordó que en esa jornada 36, celebrada el 10 de mayo y que acabó con 4-0, el Córdoba no estaba aún salvado. «No he hecho absolutamente nada. Ayer fue un día duro porque el hecho de que te llame el presidente y Zubillaga -director deportivo- no gusta, pero me han dado todo su apoyo. Voy a centrarme en entrenarme y el que quiera escupir mierda, que lo haga», declaró, según Efe.