Entre llantos y con pancartas en las manos, tres trabajadoras de la empresa Limpiezas Ripoll, encargada de limpiar edificios públicos y diferentes dependencias municipales, se armaban de valor para denunciar que no cobran desde el mes de octubre, que han sufrido anomalías en sus contratos y que, una vez que se han decidido a poner fin a esta situación, han sido amenazadas por los administradores para que sus exigencias no vieran la luz, según sostienen ellas mismas.
Las trabajadoras Elisa Martínez, Rosario Lorenzo y María del Rosario Martínez, acompañadas de su abogado Francisco Pertusa y de varios miembros del grupo municipal de Los Verdes, explicaron ayer las irregularidades de la mercantil para la que trabajan, y que han denunciado este hecho ante el juzgado de Lo Social en Elche para que ponga fin a una situación que sufren desde hace meses, comentan.
Todas alegaban que no cobran su salario desde el mes de octubre y que a pesar de eso continúan acudiendo día a día a su puesto de trabajo sin falta. Asimismo declararon que existen diversas anomalías en sus contratos, porque en éstos figura que su horario laboral es de cuatro horas y «realmente trabajamos siete», añadieron. Por otro lado consideran un atropello cobrar seis euros la hora y con dolor manifestaron que «ellos viven a cuerpo de rey a costa de nuestros riñones».
Las limpiadoras aseguran que la mercantil les debe alrededor de 8.600 euros y que «les hemos pedido por activa y por pasiva que nos paguen pero no lo han hecho», apostillaron. También indican que han sufrido bajas en sus contratos sin aviso y que han trabajado sin contrato algunas veces porque han tardado en darles de alta en la Seguridad Social.
El abogado entre todos estos comentarios afirmaba bromeando que «¡vamos, una empresa con todo regularizado!». Él mismo también declaró que el Ayuntamiento tiene cantidades pendientes de pagar pero no es el responsable de la empresa, «que es realmente quien les tiene que pagar».
Por otro lado también comentaron que les resulta sospechoso que la mercantil antes se llamase Limpiezas Ripoll y ahora sea Servialmasa donde figura como administradora única Gloria López, esposa del apoderado de dicha sociedad, José Manuel Almarcha. Por otro lado, también quisieron denunciar que la hija de ambos, Gloria Alamarcha, es una de las empleadas de la empresa, pero «también está cobrando el paro», afirmaron las limpiadoras.
Las denunciantes enumeraron todos los edificios públicos en los que trabajan entre los que se encontraban varios institutos de educación secundaria y centros de enseñanza, entre otros, «son muchos edificios y en plantilla sólo estamos ocho», manifestaron.
Elisa Martínez aseguró que ella sola limpia el Antonio Sequeros y todas declararon que creen que en los documentos del Consistorio figuran más limpiadoras en cada edificio. Por otro lado también quisieron explicar que solamente denuncian tres, porque las otras tienen miedo y respecto a este tema aseguraron que muchas trabajadoras han sido despedidas por querer denunciar la situación de la empresa. Por último quiso intervenir Manuel Gallud, de Los Verdes y explicó que desde su partido hacen un seguimiento de la situación de la empresa, y que ya han solicitado el estado de deuda real por parte del Ayuntamiento a la firma, y la justificación de los pagos. También declaró que «considera inmoral que el Consistorio tenga contratada a una empresa que no paga a sus trabajadoras» y concluyó avisando de que investigan la posible subcontrata de Limpiezas Ripoll por parte de la recién adjudicataria para limpieza de edificios públicos, La Generala.