Los primeros cien licenciados en Periodismo que salen de las aulas de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche fueron amadrinados ayer por la veterana periodista Rosa María Calaf. La corresponsal internacional de TVE, actualmente jubilada, recibió el título de doctora honoris causa por la institución ilicitana, una distinción que el rector, Jesús Rodríguez Marín, le entregó en el transcurso del acto académico de investidura, celebrado por la tarde en el edificio Altabix del campus ilicitano.
«Me siento abrumada, jamás pensé que podría recibir este reconocimiento, es una satisfacción enorme y también me infunde miedo porque son palabras mayores», declaró sobre su designación.
Tras recibir el birrete laureado, Calaf tomó la palabra y reivindicó el papel social de los medios de comunicación. En este sentido, animó a sus 'ahijados' a buscar el objetivo de la excelencia «y no del negocio ni la fama». Aseveró que la profesión de periodista «es mucho más que un trabajo» y denunció que algunos profesionales de la información se estén convirtiendo en «mercenarios».
En un encuentro con la prensa por la mañana, criticó la situación actual de la televisión y consideró que «se ha convertido más en un espectáculo, pero no sano, que busca lo que impacta y no lo que importa». Agregó que este tipo de programación, que promociona personajes y valores que no lo son deteriora la función de la televisión, «que solo prima entretener y hacer caja».
También se refirió a la influencia que Internet y los cambios tecnológicos han ejercido sobre los medios de comunicación y, aunque admitió que ha supuesto un avance incuestionable, sobre todo para abolir distancias, teme que al final suponga un fracaso a la hora de eliminar desigualdades y atenuar la división norte-sur.
«El incremento del flujo y tipos de medios de comunicación genera más mensajes. Y, pese a ello, no comporta más comprensión mutua, mejor cohabitación de la diversidad y mayor respeto por la multiplicidad», dijo en su discurso.
Sin publicidad
Esta periodista barcelonesa no ve con buenos ojos el hecho de que Televisión Española haya eliminado la publicidad de su programación. «Como espectadora y periodista es mejor, pero la realidad es que si no hay una financiación puede reducirse la calidad, porque el periodismo bien hecho necesita que inviertan en él y, si no, existe el riesgo de que TVE acabe siendo residual, una televisión que vean solo unos pocos y no cumpla su objetivo».
Sobre su dilatada carrera profesional disertó el padrino de la doctoranda, el profesor de Periodismo de la UMH José Alberto García, quien recordó que Calaf ha viajado por 170 países, «ha entrevistado a personajes que han marcado la historia y ha sido testigo directo de acontecimientos que han transformado el mundo en las últimas décadas». Concluyó que «pertenece a esa clase de periodistas a los que uno mira con envidia desde que empieza esta carrera».
La veterana periodista reveló que la cobertura informativa de tragedias, como la del tsunami, han sido las experiencias más difíciles durante su trayectoria, «porque son devastadoras». Comentó que también le ha angustiado haber convivido con niños «sin ninguna opción». Agradeció a quienes le han apoyado para desarrollar su trabajo.