Minimizar el impacto visual de las instalaciones portuarias y crear una barrera vegetal que contribuya a reducir las molestias que causan las emisiones de partículas provocadas por la carga y descarga de graneles. Este es uno de los objetivos de la nueva zona verde que ha estrenado el Puerto de Alicante y que se extiende desde la zona residencial del barrio de San Gabriel y el área de Poniente del Puerto y ocupa una superficie de 26.000 metros cuadrados. Un espacio que pretende apaciguar las quejas de los vecinos de Gran Vía Sur-Puerto, que han denunciado en numerosas ocasiones los problemas de contaminación que causa la actividad portuaria y en concreto de los graneles.
La pantalla visual que se ha creado con las plantaciones de arboles y los montículos de tierra tiene una altura media de ocho metros que impiden ver desde la avenida de Elche gran parte de las instalaciones industriales del Puerto.
El nuevo espacio de recreo, al que se ha denominado Parque del Mar, fue inaugurado ayer por el presidente de la Autoridad Portuaria, Miguel Campoy, y que contó con la presencia de la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo , y del presidente de la Diputación, José Joaquín Ripoll. El responsable del Puerto destacó que este parque «abre la puerta y sirve de tirón de arranque al proceso de transformación que se está desarrollando y se va a desarrollar en todo lo que es el acceso sur de Alicante, que es imparable».
Para Campoy esta es una actuación de la que se beneficiarán todos los alicantinos y que contribuye a la plena integración del puerto en la ciudad.
Castedo destacó la importancia que tendrá este parque en la mejora de la fachada litoral, mientras que Ripoll señaló que contribuirá a que los vecinos se aprovechen de estas instalaciones. El presidente de la Diputación, que reconoció las legítimas quejas de los vecinos que residen en las inmediaciones de las instalaciones portuarias, refirió que la actividad del puerto es la que es, y apostó por la desaparición de las vías del tren que separan el parque de las casas de la fachada urbana.
El Parque del Mar, construido por la empresa Ecisa y Viveros Ferpa, cuenta con 904 árboles de 46 especies distintas, y 62 especies de arbustos, que pretenden minimizar la llegada de emisiones de partículas a la atmósfera, para lo que se han buscado especies arbóreas adecuadas. En el interior del parque, que se puede recorrer a través de caminos, se halla un pequeño lago ornamental con rocallas y dispone de juegos infantiles y pistas de petanca, pistas de gimnasia y áreas recreativas. El corredor verde se ha creado con la creación de montículos artificiales, para los que han sido necesarios 65.000 metros cúbicos de tierra, que hacen de pantalla vegetal y aíslan visual y acústicamente las instalaciones portuarias de la ciudad. El acceso al parque se realiza a través de tres puertas situadas junto al vial de acceso a la dársena pesquera y se han acondicionado una zona de aparcamiento a la puerta principal del recinto.