Desde hace más de dos años una mujer con problemas de movilidad permanece encerrada en su casa, en el bloque número 1 de la Glorieta Rodolfo Llopis, en el barrio de Los Ángeles, con más de medio centenar de gatos que conviven con ella. Una situación que provoca un fuerte hedor como consecuencia de las heces y los orines de los animales, que se percibe sólo acceder al rellano de la planta donde reside las mujer como pudo comprobar ayer este diario . Un olor que los vecinos del inmueble califican de insoportable y que les causa molestias, lo que les ha llevado a denunciarlo tanto al Ayuntamiento de Alicante como al Síndic de Greuges, José Cholbi.
Pese a todo, según el presidente de la comunidad de propietarios , José Raya, hasta el momento no se ha dado respuesta a este problema y afirma que los malos olores persisten, y también el malestar de los vecinos que residen en la misma planta que esta mujer, que ya se han enfrentado a ella por esta situación, por lo que reclama una urgente solución antes de que se produzca un nuevo altercado.
Los vecinos consultados aseguran que la inquilina vive con otra persona que se encarga de alimentar a los animales, lo que causa que cada vez haya más gatos, «que ahora están en celo y por las noches es imposible conciliar el sueño», explican con preocupación y molestos porque esta situación se prolonga ya varios años.
El pasado día 17 de mayo el Síndic de Greuges, en respuesta a la queja presentada por los vecinos el pasado mes de mayo de 2009, remitió un escrito al Ayuntamiento en el que instaba a los servicios municipales de sanidad a que adopten las medidas necesarias para lograr que la vivienda se mantenga en las condiciones higiénico-sanitarias adecuadas y que desaparezcan las molestias producidas por la acumulación de gatos en la casa.
Fuentes del área de Sanidad del Ayuntamiento señalaron que desde hace más de dos años han sido varias veces las que se han intervenido en este domicilio como consecuencia de las denuncias de los vecinos y que en la última ocasión fueron 63 gatos los que se llevaron de la casa. Aseguran que la inquilina padece el síndrome del Arca de Noé, y que pese a la intervención municipal la mujer ha seguido acogiendo gatos, por lo que ahora, y tras la última denuncia, se va a firmar un decreto, que es previo a la denuncia ante el juzgado, en el que se le reclama que adopte medidas para que evite esta situación.
Recuerdan que en varias ocasiones a los técnicos les ha sido imposible acceder a la casa puesto que la mujer no abre la puerta, -este diario también lo intentó ayer pero no hubo respuesta-, por lo que han reclamado la autorización judicial para entrar en la vivienda. Una petición que ha sido denegada, según reconoce el Síndic de Greuges, «por un defecto en la práctica de la notificación a la propietaria del piso», por lo que asegura que «se pueden volver a practicar correctamente las notificaciones con el fin de que posteriormente se inste de nuevo la autorización del juzgado para comprobar el estado higiénico-sanitario de la vivienda».
Cesáreo Jiménez, que ha sido anteriormente presidente de la comunidad de propietarios del inmueble y también ha denunciado el caso, refirió al igual que otros vecinos consultados, que «esta mujer se halla impedida de un pie después de haber sufrido un accidente de circulación, por lo que desde hace ya varios años que no sale de casa y permanece encerrada y rodeada de gatos». Asegura que la mujer necesita atención y que la preocupación de los vecinos «es que le pase cualquier cosa y no se le pueda ayudar, y que nos encontremos con una desagradable situación». Recuerda que «hace tiempo le asistía una mujer, pero lo dejó porque lo que quería era que atendiese a los gatos en vez de a ella». Por ello indicó que «el Ayuntamiento debe de tomar una determinación para poner fin a esta situación y que se le atienda».