Más de 10.000 personas, según la organización, se dieron cita ayer en los alrededores de la Rotonda del Parque Municipal en la celebración de la XVIII Trobada d'Escoles Valencianes del Baix Vinalopó i Baix Segura. Un encuentro anual que llevan a cabo El Tempir y Escola Valenciana-Federació d'Associacions per la Llengua para reivindicar la plena vigencia de la enseñanza en valenciano y exigir a la Generalitat que potencie las líneas de inmersión lingüística como una apuesta de futuro.
El día soleado (incluso caluroso) favoreció la afluencia de niños, jóvenes y adultos a la celebración. Más de 40 colegios e institutos de Elche, Crevillent, Santa Pola, Guardamar y Dolores, así como las universidades Miguel Hernández, de Alicante y Politécnica de Valencia montaron puestos en los que ofrecieron más de 60 talleres de las más diversas opciones: manualidades, marcadores de libros, bisutería, animales de papel, trabajos en madera, juegos tradicionales, cuentacuentos, etc.
A mediodía la asistencia era tal que apenas se podía deambular por los pasillos frente a los puestos, en los que los niños se ufanaban por realizar sus ocupaciones de forma concienzuda, ayudados en ocasiones por las madres y padres.
Josep-Enric Escribano, presidente de El Tempir d'Elx, mostraba su satisfacción por la gran acogida a la Trobada, que también celebran, desde el 27 de marzo hasta el 5 de junio, otra veintena de localidades de la Comunidad Valenciana. Al encuentro se acercaron el alcalde, Alejandro Soler, y la concejal de Cultura, Blanca González, que cerró las intervenciones que se realizaron en la Rotonda.
Sobre la situación en Elche, Escribano indicó que «una media del 25% o 30% del alumnado cursa sus estudios en valenciano, pero podríamos llegar al 50% si se ofertaran las líneas que los padres demandan. Aunque hay zonas que destacan: por ejemplo, Altabix ya ha alcanzado ese porcentaje». El presidente de El Tempir añadió que «es una situación lamentable pero frecuente: hay muchas poblaciones donde existe más demanda que oferta. La conselleria no cumple con su cometido».
Escribano considera que la Administración autonómica debería apostar de forma más decidida por la enseñanza en valenciano pero hace lo contrario. «Hay una crisis de crecimiento, pero no por falta de demanda, sino por la falta de decisión de la Administración».
Lengua básica
Afirma el presidente de El Tempir que la Conselleria de Educación «apuesta por el castellano, el inglés y el chino por delante de la lengua propia». Frente a ello, «reclamamos que la lengua de lectoescritura sea el valenciano, para pasar después al castellano y otros idiomas, y llegar al auténtico plurilingüismo». Añade Escribano que hay estudios universitarios que demuestran que este camino es el que más éxitos pedagógicos cosecha.
Por su parte, el presidente de Escola Valenciana, Diego Gómez, acusó ayer a la Conselleria de Educación de realizar una política lingüística de «exterminio de la lengua propia». Gómez aseguró que «la conselleria es actualmente un barco sin rumbo que lleva a la deriva la enseñanza en valenciano y que no respeta la educación plurilingüe y de calidad».