Las malogradas concesiones administrativas del geriátrico y del hotel Villa de Catral se van a rescatar por parte del Ayuntamiento. De esta forma se quieren volver a poner en valor dos importantes servicios a los que la empresa adjudicataria ha dejado de lado tras su entrada en concurso de acreedores. Así se pretende que la plantilla del hotel siga con su puesto de trabajo y abonar todas las deudas de C2000 a los acreedores. Los empleados del hotel ha convocado una huelga para el próximo 23 de mayo antes las irregularidades en el pago de las nóminas.
La mercantil firmó dos convenios con el anterior equipo de gobierno catralense para gestionar tanto el geriátrico como el hotel durante cincuenta años. El Consistorio facilitó el suelo y a cambio recibiría una serie de bonificaciones en estos centros, aunque no llegó a abonar el canon acordado porque la empresa no lo pagó. Sólo la deuda que la adjudicataria mantiene con la administración local es de alrededor de 600.000 euros.
Los trabajadores de esta empresa han decidido protestar ante la falta de comunicación con la gerencia de C2000. La mercantil gestiona el hotel con Spa mediante una concesión administrativa que convocó el anterior equipo de gobierno liderado por José Manuel Rodríguez Leal. El portavoz sindical, Juan Carlos Cano, explica que «tras dos años de irregularidades en los salarios y después de llevar tres meses sin cobrar los trabajadores, han decidido llevar a cabo este paro».
La situación se agrava más si cabe, ya que los empleados no pueden cobrar el paro debido a que la dirección de la empresa no ha pagado los seguros sociales del ejercicio 2009, y «suponemos que del 2010», critica el sindicalista.
El actual gobierno local se encontró con un geriátrico cerrado, cuya licencia de apertura no se llegó a hacer realidad, pese a que hubo un pre-estreno del centro. Esta dotación se proyectó como una residencia de ancianos, pero el promotor levantó apartamentos tutelados, una residencia de día y un geriátrico.
Esta fue una de las principales causas por las que no tuvo acceso a la licencia de apertura que concede la Generalitat Valenciana. En definitiva se trataba de unos cincuenta pisos tutelados con todo tipo de servicios: limpieza, comedor, asistencia sanitaria...
Tras la entrada en concurso de acreedores el Ayuntamiento denegó la concesión mediante Pleno y, desde el equipo de gobierno ya se han puesto en marcha las primeras acciones para retomar ambos centros en colaboración con el Juzgado de Lo Mercantil número 1 de Madrid.
El asumir estas dotaciones, que pertenecen al patrimonio público de Catral, supone también hacer frente a las deudas con los acreedores. El concejal de Urbanismo, Antonio Bellido, explicó que «en el nuevo concurso que abramos uno de los objetivos es que se paguen todas las deudas con los proveedores».
En el convenio el Consistorio implicaba una serie de habitaciones para personas del pueblo que no pudieran costearse este tipo de servicio y que no tuvieran familia. El edil Bellido criticó que «se realizó un convenio con un geriátrico y se construyó una residencia de cinco estrellas, y además se cedieron 8.000 metros cuadrados y se construyeron 13.000».
Esta situación «nos supone una gran losa», señaló el concejal del Partido Popular, puesto que ahora, además de asumir las concesiones con sus respectivas deudas, se debe volver a abrir un concurso público en el que se presenten nuevas mercantiles solventes.
En cuanto al Hotel Villa de Catral, también perteneciente a la firma C2000 que forma parte de un grupo empresarial, también se va a rescatar la concesión. Los motivo son que «una empresa que se encuentre en concurso de acreedores no puede lleva a cabo un contrato con una administración pública».