El PSOE oriolano reclama la puesta en marcha del Centro de Protección de Animales que se levanta en la partida rural de San Bartolomé para acabar con la situación en la que viven los perros que hay en la actual perrera municipal. La edil socialista Ana Mas ya lo pidió en el último Pleno y ahondó en las condiciones insalubres que estos animales tienen que soportar en las instalaciones con las que cuenta el Ayuntamiento. Para Mas, el Consistorio aprobó «con satisfacción» una ordenanza en junio del 2008 en la que se establecía que Orihuela era un municipio respetuoso con los derechos de los animales, algo que, a su juicio, no se ha cumplido. Asimismo recuerda que la obra cargada al primer Fondo Estatal de Inversión Local (Feil) fue una de las primeras en ponerse en marcha por un valor de 1,3 millones de euros y que, sin embargo, todavía no ha abierto sus puertas «pese a que se prometió que estaría terminado en el 2009».
Así, indica que las condiciones que tienen que soportar en la perrera municipal son tercermundistas ya que, relata, los animales están hacinados en unas celdas «mal ventiladas y oscuras las 24 horas del día». Mas explica que el toldo negro que recubre las instalaciones genera un ambiente «asfixiante en verano y humedad permanente y falta de luz en invierno», y asegura que lo único que se pretende «es esconder la vergüenza que supone tener una perrera en estas condiciones». Para la concejal, las explicaciones que le ha dado el concejal de Sanidad, Antonio Ortiz, no le satisfacen ya que la suciedad es extrema, con azulejos mugrientos y «costra en las camas que facilitó la protectora para cada una de las celdas». Precisamente la relación municipal con la Protectora de Animales supone otra de las quejas de la edil socialista, ya que no les facilitan las fotos de los perros para darlos en adopción hasta que no llevan allí veinte días y se les retiene durante todo ese tiempo pese a que se haya encontrado a alguna persona que los quiera adoptar.
En cuanto al trato que reciben es, a juicio de Ana Mas, «indigno», ya que las dependencias en las que están encerrados «se manguean con agua fría incluso en invierno, con los animales dentro, lo que genera la aparición de enfermedades o el empeoramiento de las ya existentes». Por otra parte está la atención veterinaria, según la concejal «insuficiente», ya que en muchos casos sólo se les somete a un chequeo cuando van a ser adoptados en lugar de hacerlo cuando entran a la perrera para conocer si tienen cualquier enfermedad.
Ante todo esto la socialista reclama la puesta en marcha de unas instalaciones que mejoren el trato y las condiciones en las que viven los animales y, en todo caso, felicita a la Protectora Oriolana «por la impagable labor que realizan de manera completamente altruista» y que, precisó, ha permitido salvar del sacrificio a «trescientos perros e infinidad de gatos». Asimismo esta organización tiene en su página web las fotos de los perros y gatos que están disponibles en adopción.