El funcionario de prisiones y presidente provincial del sindicato CSIF en Alicante defendió ayer la presunción de inocencia del trabajador del Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent denunciado por presuntos abusos sexuales a una interna. CSIF, organización a la que está afiliado el celador acusado, mostró su respeto por la investigación judicial, a la espera de que concluyan las diligencias abiertas, si bien expresó su confianza en que «si realmente hubiera habido algo, la dirección del centro lo habría sabido».
El presidente de CSIF recordó también que el celador, al que conoce personalmente desde hace más de 20 años, «no está acusado formalmente de nada», y el juzgado que investiga el caso «sólo le ha tomado declaración».
Tovar explicó que el trabajador suspendido, con el que mantuvo una reunión ayer por la mañana, «jura que no hay nada», y «recuerda que el interno que le denunció por malos tratos (otro caso que tiene abierto y por el que fue suspendido de empleo y sueldo) era un paciente del área de 'agudos' -donde se encuentran ingresados los presos alterados-, con el que tuvo que forcejear para impedir que se autolesionara».
Según el relato de los hechos realizado por el celador a su abogado, este interno protagonizó en la tarde del mismo día otra «trifulca grande» que obligó a otros trabajadores a reducirle de nuevo, «y al día siguiente denunció que le habían dado una paliza», explicó Javier Tovar.
Así mismo, la interna que semanas después denunció que había tenido relaciones sexuales hace dos años con el celador, en opinión del responsable provincial del CSIF , «aprovechó las circunstancias para hacer resurgir un tema» por presuntos abusos sexuales. Hasta que se demuestre lo contrario, Javier Tovar reiteró su confianza en la buena labor del empleado, que en varias ocasiones a lo largo de los años «se ha jugado la vida para ayudar a los internos», señaló.
Caso aislado
Por su parte, el director del Psiquiátrico de Fontcalent en Alicante, Demetrio Monterde, calificó ayer como un «caso puntual» las denuncias por malos tratos y abusos sexuales presentadas por dos internos contra el celador. Las dos denuncias han derivado en dos causas que instruye el juzgado de instrucción número 5 de Alicante, cuyo titular ha solicitado al Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent documentación interna para comprobar si existían quejas previas sobre los hechos denunciados.