La Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Territorio y Vivienda atribuye la devastación de varios pinares de la provincia de Alicante, especialmente los que están más próximos al litoral, con la plaga histórica de la procesionaria, el gusano que más afecta a la variedad 'pinus halepensis' propio de esta zona. Otras voces expertas consultadas por este diario apuntan también a la posible llegada de un virulento hongo, detectado hace unos meses en las masa boscosas de Portugal. Ecologistas en Acción precisa, sin embargo, que no está confirmada esta teoría y achaca también la seca de miles de pinos a la temida y devastadora plaga de gusanos.
Uno de los puntos calientes de la procesionaria en el área metropolitana de Alicante. En la zona de Orgegia, cientos de pinos medianos y adultos presentan un aspecto de sequedad total. Los brotes verdes se han marchitado en cuestión de días. Según la Conselleria, es debido a la procesionaria. «No hay ni epidemia de hongos ni plaga alguna de otros insectos, no mata a las plantas y se está haciendo una fumigación con el método de mochila, un tratamiento muy efectivo contra la plaga», explica una voz autorizada de la Conselleria de Medio Ambiente.
La teoría la comparte plenamente el responsable del área forestal de Ecologistas en Acción del País Valencià, José Manuel Mondéjar. «La procesionaria es un problema endémico y afecta más en los montes litorales repoblados en los años 80 de pinos halepensis, como es el caso de Orgegia», indica este experto, que también extiende los efectos de la plaga de procesionaria más virulenta de los últimos años a otras zonas como el cabo de Santa Pola, El Altet, La Marina y la zona de Gran Alacant. También está detectado el problema en los pinares litorales de la Marina Alta, en el entorno de Xàbia y Benissa.
Mondéjar admite que ha aparecido un hongo muy virulento en las zonas boscosas del sur de Portugal, con la misma especie de pino que en Alicante. «Estamos atentos al desarrollo de esta enfermedad del pino, pero de momento no parece que afecte aquí, sino sólo la procesionaria que afecta a las poblaciones de coníferas más débiles, tras las repoblaciones de los años 80 que no han evolucionado demasiado bien», añade Mondéjar.
Este experto dice que la situación en bosques próximos al mar tiene excepciones. Por ejemplo, la de los montes de La Vila Joiosa, donde los pinares están «precisos» pese a tener también algo de procesionaria. La Conselleria destaca una actuación generalizada contra esta plaga de gusanos y también apunta a que es un problema endémico de los pinares de zonas áridas de la Comunidad Valenciana.
El aspecto que ofrecen muchos puntos boscos de la provincia es de dejadez, pero asegura el representante de Ecologistas en Acción que eso no es así. «La naturaleza es muy sabia y el bicho cumple su función», en alusión a las repoblaciones realizadas en puntos no del todo adecuados de la provincia.
Según el último informe de la Diputación provincia sobre las principales enfermedades y fisiopatías detectadas en los bosques alicantinos, del año 2008, a l'Alacantí le afecta más el soflamado, la seca de quercíneas y el puntisecado del pino carrasco. En la Marina Baja, derribo por viento y nieve, sequía, soflamado, roya del enebro y puntisecado del pino carrasco, en la zona de Alcoià y Comtat, roya del enebro, derribo por nieve y puntisecado del pino carrasco. En el Vinalopó, la seca de quercíneas. De momento, el hongo no ha llegado.