El Elche enganchó a su afición. Por fin, un partido eléctrico, vibrante, no apto para cardiacos lo que se vivió en la segunda parte ante el Albacete. Los locales, que se fueron al descanso con 1-0 y con superioridad numérica, vieron cómo el Alba empataba de penalti riguroso tras la expulsión de Willy. A pesar de anulársele un gol legal, un minuto después el portero suplente Leandro (21 años), en su estreno, hizo una parada providencial, que valió el rematar la faena por parte de la conexión alcoyana: Molina asiste y Juli remata para dar la victoria con mejor sabor de los últimos tiempos, casi al final del encuentro.
Lástima que el único lunar a un buen partido lo pusiera el colegiado Hevia Obrás que acabó expulsado a cuatro protagonistas y sin acertar en ninguna de las cuatro acciones polémicas del encuentro. Pero a pesar de todo, fue un partido con mayúsculas que le vale al Elche para acariciar la permanencia, al dejar a 12 puntos el descenso y volver a engancharse a la zona de arriba, ahora a 7 puntos del Cartagena, curiosamente su próximo rival en Liga.
Bordalás sorprendió en el once de salida con la presencia de Martí Crespí como lateral derecho, sentando a Óscar Rubio, mientras que la baja de Wakaso propició rearmar la delantera con la presencia de Trejo entre líneas junto a Jorge Molina.
Lo cierto es que el encuentro estuvo más igualado que nunca en la primera parte, que se rompió antes de la media hora con la expulsión de Belencoso, que se autoexpulsó. Esa circunstancia fue determinante para que el Elche, precisamente en los momentos más espesos de su juego, se adelantara en el marcador merced a un obús de Saúl en banda izquierda, tras un despeje de Notario a un disparo de Usero. Esa acción de calidad desequilibró el marcador.
Quizás el Albacete recibió demasiado castigo porque el equipo de David Vidal puso las cosas complicadas y encima tuvo llegada ante los dominios de Caballero. Sousa, en el minuto 11, envió desviado un pase interior de Callejón mientras que la réplica la puso Molina, que no llegó a un remate de cabeza de Martí Crespí. Con el máximo respeto y mucha circulación en el centro del campo, todo se podía romper en base a la estrategia. Y ahí apareció Caballero para evitar en sendos lanzamientos lejanos de Verza, que se abriera la lata. Primero, en el minuto 22 desde la izquierda y después desde la derecha en el minuto 26.
Al colegiado Hevia Obrás no le tembló el pulso a la hora de anular un gol de cabeza a Jorge Molina tras un buen pase de Saúl en el minuto 23. Y quizás aplicó la ley de la compensación enviando a los vestuarios antes de tiempo a Belencoso que un abrir y cerrar de ojos dejó a su equipo con 10.
El Elche, con cuentagotas, a excepción de Trejo, no supo interpretar el nuevo guión. Ni Acciari ni Usero supieron darle la velocidad necesaria al balón para tratar de romper por las bandas. Quizás cuando peor estaba, llegó una jugada previa al gol tras una gran triangulación entre Juli, Ripa y dejada de Molina a Trejo que envió fuera. Fue el primer aviso porque antes de que finalizara la primera parte Saúl definió en una larga acción de ataque con un tiro de Usero y en el rechace, desde la izquierda, Saúl la clavó por la escuadra izquierda, con la ayuda del viento. Mejor no se podía cerrar la primera parte.
Cambio de guión
La segunda parte deparó un guión completamente distinto e inesperado. Más bien, el Elche lo hizo casi todo pero encontró en Hevia Obrás en su peor enemigo. Cuando se mascaba el 2-0, tras un paradón de Notario a Juli en el minuto 51, el colegiado anuló un gol legal al Albacete, un remate certero de Sousa tras una primera intervención de Caballero en el minuto 55.
Y en un grave error de repliegue -no puede ser que de un córner se monte un contragolpe letal-, Caballero se fue a la calle en un mano a mano ante Altobelli. Hubo contacto pero el arquero argentino tocó antes el balón. El resultado: penalti y expulsión. Le tocó debutar a Leandro, y Stuani no desaprovechó el regalo. Bordalás, además prescindió de Trejo.
Y el partido, tocó el momento cúspide en el minuto 67, cuando de un gol anulado se montó otra contra visitante que acabó en penalti. El colegiado falló estrepitosamente en sus dos acciones. Juli rompió el fuera de juego para marcar a placer un despeje de Notario al lanzamiento de una falta de Usero. Pícaros los manchegos, la contra acabó con Stuani dejándose caer ante Tena y picó el trencilla. Pero Leandro se lució en el palo izquierdo y con la ayuda del poste, evitó que el Albacete se pusiera por delante.
Las revoluciones fueron a más. Y el Elche, quizás demostró mayor ambición por conseguir la victoria. Saúl lo intentó pero Notario se lució en el minuto 75 hasta que en el minuto 84, una galopada de Molina la remató su paisano Juli a la red, ante la euforia desmedida de los 8.500 espectadores que disfrutaron más que nunca de una victoria con gran regusto.
El partido se rompió definitivamente y el Elche supo cerrar atrás para ganar un encuentro con sangre, sudor y lágrimas. Antes de acabar, Notario se fue a la calle con roja directa pero no hubo ya más juego.