«Venid a mí los que estáis cansados y agobiados, que yo os aliviaré». Bajo estas palabras la Diócesis Orihuela-Alicante inauguró ayer la primera capilla de adoración perpetua de la ciudad de Alicante. Un espacio reservado para que día y noche los fieles que sientan la necesidad de relajarse y reflexionar dispongan de un lugar donde encontrar un remanso de paz, donde encontrarse a sí mismo.
En las antiguas dependencias del Obispado, junto a la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia, en la Plaza de la Montañeta, se ha habilitado una capilla con capacidad para albergar a unas 40 personas que permanecer abierta a todas horas, gracias a la colaboración de un grupo de más de 800 adoradores que realizarán turnos para que esto sea posible.
Coincidiendo con la festividad de San José, patrón universal de la iglesia católica, la diócesis inauguró ayer por la tarde la nueva capilla. Tras una solemne misa en la Concatedral de San Nicolás, se produjo el traslado de la custodia con el Santísimo en procesión hasta Nuestra Señora de Gracia, donde tuvo lugar la ceremonia de consagración y entronización. A partir de ese momento comenzará el primer turno de adoración ininterrumpida. Se trata de una experiencia promovida por católicos estadounidenses, donde hay más de 1.000 capillas abiertas para rezar las 24 horas del día.
El pasado otoño comenzaron las obras de adecuación de lo que hasta ahora era una pradera, una sala que hacía la función de despacho para el Obispado. Fue precisamente el obispo diocesano, Rafael Palmero, quien promovió la instalación de una capilla de dichas características en Alicante.
Desde entonces, la parroquia ha llevado a cabo diversas labores de animación y presentación del proyecto en otras iglesias. Los interesados en entrar a formar parte del grupo de adoradores sólo tienen que rellenar una inscripción con su nombre, sus datos y el día y hora que tienen disponible para encargarse de los turnos.
Hasta el momento son más de 800 colaboradores que dedican una hora semanal al servicio ofrecido por esta parroquia. En cada uno de los 168 turnos semanales habrá entre cinco y ocho adoradores. «Son gente de todo tipo. Jóvenes, adultos, jubilados, trabajadores...cada uno se encarga del horario que más se acomode a su ritmo de vida, tanto fieles de la ciudad como de otras poblaciones», asevera el párroco de la iglesia, Manuel Soto.
«Queremos ofrecerle a la sociedad un espacio de calma para estar en contacto con Dios. Ya que él está las 24 horas del día con nosotros, queremos dar la posibilidad de estar siempre con él», señala el párroco de Nuestra Señora de Gracia.
Espacio necesario
Para Manuel Soto, el estrés y el agitado ritmo de hoy en día hacen necesaria esta capilla a la que puede acudir cualquier persona a cualquier hora del día: «Nuestra idea es que tanto de día como de noche halla un movimiento constante, no pare de entrar y salir gente», explica Manuel Soto.
La capilla es la tercera que ofrece adoración perpetua en la Comunitat Valenciana. Hace poco más de un año se abrió la primera de estas capillas en la en la localidad de Elche. El pasado septiembre se inauguró la segunda en Nules, en Castellón. Manuel Soto cuenta que, gracias a la dependencia ubicada en la ciudad de las palmeras, hay gente que se ha convertido al catolicismo. «Personas que estaban metidas en el mundo de las drogas, al ver la capilla abierta, han entrado por curiosidad y han cambiado el rumbo de sus vidas», indica el párroco, quien espera que se produzca el mismo efecto en la población alicantina con la apertura de este nuevo espacio.
El obispo diocesano Rafael Palmero, a través de un comunicado, explicó que en la capilla hay hueco para todos, tanto para personas mayores y jubilados como para jóvenes, pasando por niños y niñas que acuden con sus familias: «Para todos hay un espacio en los bancos del hermoso recinto, a nivel de calle en la renovada Plaza de la Montañeta, de Alicante».