Frenar el gasto sanitario. Garantizar la sostenibilidad del sistema. Ese es el objetivo. Y para alcanzarlo, la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, presentó ayer un plan para ahorrar 1.500 millones anuales en la factura farmacéutica. La iniciativa contó con el apoyo de la Comunitat y del resto de Comunidades Autónomas. Hubo consenso.
La propuesta se materializará en un Real Decreto que se aprobará la próxima semana, en el marco de un «gran pacto» que salvaguarde el futuro del actual modelo sanitario.
El acuerdo, infrecuente en el ámbito de la gestión política, se escenificó en el pleno del Consejo Interterritorial extraordinario que tuvo lugar ayer en Madrid.
En el encuentro se aprobó un documento marco que servirá de «hoja de ruta» para el futuro Pacto por la Sanidad.
La actuación incluye la modificación del procedimiento de fijación de precios de referencia de los medicamentos, que con la nueva norma se establecerán conforme al fármaco de menor precio de entre los existentes para una misma indicación. La iniciativa también comportará una rebaja de los genéricos y el establecimiento de precios máximos para productos destinados a lo que se consideran síntomas menores. Todo ello comportará un ahorro de 1.500 millones.
Tras la reunión, la Conselleria de Sanidad dejó claro que la Comunitat «está de acuerdo» con la propuesta planteada por el Ministerio para contener el gasto sanitario, que se centra en detener el incremento de la factura farmacéutica.
Medidas en la Comunitat
Además, desde el departamento sanitarios recordaron que en la autonomía «ya se venían aplicando medidas para frenar el gasto farmacéutico», actuaciones que llevaron a que el año pasado la Comunitat fuera «una de las tres autonomías con menor crecimiento de ese gasto». Los efectos que las actuaciones aprobadas ayer tendrán sobre los ciudadanos «se verán a medio plazo. Reduciendo el gasto farmacéutico, la sanidad de la Comunitat podrá destinar más dinero a la actividad asistencial», destacaron desde la Conselleria.
Además, aclararon que las actuaciones no implicarán «retirar fármacos de la financiación pública, sino que se centrarán en potenciar los genéricos y marcar precios de referencia».
Trinidad Jiménez señaló que las medidas, cuya aprobación en Consejo de Ministros se realizará la próxima semana, entrarán en vigor «en unos 30 días».
La ministra precisó que la modificación del cálculo de los precios de referencia se establecerá a partir del medicamento que resulte más barato por tratamiento y día, y no con el promedio de los tres más económicos como se hacía hasta ahora.
En el ámbito de los productos sanitarios, se acordaron rebajas del 20 % para los pañales y del 6% para el resto. Jiménez anunció, además, que se establecerá una central de compras, a la que las todas las Comunidades se pueden sumar de «forma voluntaria» para hacer una adquisición centralizada y calibrar los precios de compras de los distintos proveedores.
También se aprobó la puesta en marcha este año de una norma que garantice un tiempo máximo de espera quirúrgica común para toda España.
No se adoptaron medidas sobre recursos humanos, capítulo que representa el 50% de la financiación sanitaria, aunque sí se planteó adoptar pautas para «la contención de la masa salarial». Concretamente, este año se establecerán criterios comunes para las retribuciones y un registro de profesionales sanitarios, que permita la eficiencia del sistema y el control del gasto.
Antes de la reunión, el conseller de Sanidad destacó que ayer no se pretendía alcanzar un pacto por la sanidad, pero si un «acuerdo» que lo prevea y que en su opinión debe llegar en «dos o tres años como mucho». No era la primera vez que el responsable autonómico abogaba por ese gran acuerdo.