El reloj que preside las Casas Consistoriales de Alicante aún no había dado las once y media de la mañana, hora fijada para la cita en la cuarta planta del conocido como edificio de cristales del Ayuntamiento. Lucía Izquierdo, acompañada por dos representantes, llegaba a las dependencias municipales. Sin imaginar que nadie la estuviera esperando, más allá del concejal de Cultura, Miguel Valor, y de la alcaldesa, Sonia Castedo, la nuera de
Miguel Hernándezse vio sorprendida por la presencia de un redactor gráfico de este diario.
Hablaba por el móvil y esquivaba las fotografías mientras cruzaba el arco de seguridad del acceso al Ayuntamiento. Preguntó a los conserjes. Había quedado con el concejal de Cultura, Miguel Valor, para entrevistarse con la alcaldesa, Sonia Castedo.
El edil apareció al instante. La heredera del universal autor de 'Perito en lunas' y sus representantes se preguntaban de dónde había salido el fotógrafo que les había sorprendido. Miguel Valor trató de averiguarlo, aunque desistió rápidamente y, por fin, subieron a ver a la primera edil alicantina.
Durante alrededor de una hora, Lucía Izquierdo permaneció en la Alcaldía con varios argumentos sobre la mesa: la posible colaboración de la ciudad para conmemorar el centenario del nacimiento de Miguel Hernández, y el futuro del legado del poeta. A nadie se le escapa que las relaciones con el Ayuntamiento de Elche que preside Alejandro Soler, depositario de la herencia, y la nuera del poeta están prácticamente al borde de la ruptura, después de 25 años de depósito. Tanto es así que desde Elche se considera que la decisión definitiva sobre este asunto se producirá dentro de muy pocos días, y está cerca de traducirse en la salida del legado del Archivo Municipal ilicitano.
Vicente Mora, una de las personas que acompañó a Lucía Izquierdo durante la reunión con la alcaldesa de Alicante, se mostró molesto cuando este diario trató de conocer el contenido de la reunión con Sonia Castedo. Llegó a afirmar incluso que el encuentro se había mantenido sólo con el concejal de Cultura, sin la presencia de la primera edil.
Ante la insistencia sobre lo ocurrido en el despacho de la cuarta planta, Mora se limitó a explicar: «Lucía Izquierdo está visitando muchos ayuntamientos que están organizando eventos sobre Miguel Hernández, y el de Alicante puede ser uno de ellos».
El representante de la sociedad que gestiona el legado en nombre de Lucía Izquierdo, cada vez más incómodo durante la conversación, no quería oír hablar del legado y de su posible futuro en Alicante o en cualquier otro municipio o institución. Cuando fue preguntado al respecto, afirmó: «No sé qué buscáis, véis donde no hay». Es consciente probablemente de la trascendencia mediática y hasta política que tendría el traslado del legado de Elche a Alicante, y más en plena celebración del Año Hernandiano.
Colaboración
Aunque sin entrar en más detalles a pesar del interés mostrado, Vicente Mora sí desveló que la colaboración con el Ayuntamiento de Alicante con motivo del centenario del poeta podría concretarse en breve en el montaje de un espectáculo de flamenco, además de otras iniciativas, que podrán fructificar de la mano del concejal de Cultura, uno de los ediles más emprendedores del Consistorio alicantino.
Lucía Izquierdo y Sonia Castedo sólo se habían visto una vez antes de la reunión mantenida ayer. Ocurrió hace unos días durante la celebración en Alicante de una gala organizada con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Ahí se labró no tanto una amistad como la posibilidad de volver a verse de manera más sosegada, lo que finalmente ocurrió ayer mismo.
A partir de ahora, todas las opciones están abiertas, más que nunca, incluida una negociación más o menos formal sobre el futuro del legado de Miguel Hernández. Ayer no era cuestión de hablar de dinero. Fue una primera toma de contacto, muy significativa en los tiempos que corren sobre la herencia del poeta.