La Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda de la Generalitat Valenciana ha asumido plenamente el informe del Ministerio de Medio Ambiente en contra del plan de Sangueta, donde está prevista la construcción del Centro de Congresos de Alicante. Así se deduce del escrito registrado por el departamento autonómico hace un par de días en la Gerencia Municipal de Urbanismo.
El pasado sábado, este diario desvelaba el informe desfavorable, emitido el 22 de febrero por el jefe del área de Planeamiento Urbanístico, adscrito a la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar. Sin ser un informe contundente, a decir de los técnicos municipales consultados, José María de Miguel Carpintero advierte al Ayuntamiento de Alicante de que el plan de reforma interior Sangueta invade terrenos incluidos en la zona de dominio público marítimo-terrestre. De hecho, señala que este suelo «debería excluirse de la actuación ya que, dada su condición demanial, no puede participar en los mecanismos derivados de la gestión urbanística ni ser objeto de aprovechamiento».
El informe de Costas llegó antes a la Conselleria que dirige Juan Cotino que al propio Ayuntamiento. La Gerencia Municipal de Urbanismo tuvo conocimiento del documento el 11 de marzo, cuando diez días antes ya estaba en manos del citado departamento autonómico. Sin embargo, la respuesta del director territorial de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, Ramón Rizo, se ha demorado hasta el pasado el 16 de marzo, según consta en el registro municipal. El delegado de la Conselleria en la provincia envía a Urbanismo el informe de Costas, que el Ayuntamiento maneja desde hace una semana, con una especie de escueto recibí y una orden: «En relación al expediente de referencia, adjunto remitimos copia del informe emitido por la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar, del Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, a fin de que se cumplimenten las cuestiones señaladas en el mismo».
Fuentes de la Gerencia Municipal de Urbanismo advirtieron del escaso celo mostrado por el director territorial, al limitarse a reenviar el informe de dos folios del Ministerio de Medio Ambiente.
En cualquier caso, el Ayuntamiento tendrá ahora que modificar de manera puntual el plan de reforma interior. Por un lado, tiene que excluir los terrenos que invaden el dominio público marítimo-terrestre, donde el equipo redactor del plan, dirigido por José María Ezquiaga, había previsto viarios, instalaciones deportivas y zonas verdes. Así lo especifica Costas.
Marcar el deslinde
Por otro lado, los técnicos municipales también tendrán que dibujar sobre los planos la línea provisional del deslinde del dominio público marítimo-terrestre, así como la línea que delimita la zona sobre la que recae la servidumbre de protección, con anchura de 20 metros al tratarse de un suelo urbano a la entrada en vigor de la Ley de Costas.
En el Ayuntamiento consideran que debería ser precisamente el departamento de Medio Ambiente el que señalara estos lindes para evitar de esta forma confusiones y nuevos retrasos. Todos los cambios solicitados deben ser introducidos en la documentación oficial para ser reenviada a la dirección general de Sostenibilidad de la Costa y el Mar.