El destrozo por el destrozo, el vandalismo, ha llegado a los sotos del río, en concreto a uno de los de Molins. En los últimos días este espacio verde rehabilitado hace pocos meses tras la cesión de la zona al Ayuntamiento por parte de la Confederación Hidrográfica de Alicante, ha sufrido varios asaltos que han terminado con medio centenar de árboles rotos. Se trata de los ejemplares de especies autóctonas como pinos, moreras y algarrobos plantados hace apenas un año, en algunos casos por los escolares de la localidad. Al margen de la flora, los vándalos se ensañaron con la instalación del riego por goteo así como con el mobiliario, en especial el aula de interpretación de la naturaleza que hay colocada en este soto a medio camino entre la pedanía de Molins y el municipio de Jacarilla.
En esta caseta de madera en la que se recibe sobre todo a grupos de niños de toda la comarca que van allí de excursión con el objetivo de que conozcan tanto la flora como la fauna que pueden encontrar en torno al corredor verde del Segura los ladrones se llevaron «hasta los marcos de aluminio de las ventanas», explicó ayer el concejal de Parques y Jardines del Consistorio oriolano, Antonio Rodríguez Murcia. Además accedieron al interior y pintaron las mesas y las sillas si bien no había nada más de valor que se pudiera sustraer.
El concejal de Parques y Jardines sospecha que este asalto tuvo lugar durante la noche, si bien explica el segundo pudo producirse a plena luz del día. Para el edil, lo peor de todo es la tala indiscriminada que se ha hecho de los árboles ya que estaban crecidos y fueron plantados con el objetivo de reforestar la zona verde con especies típicas de la zona.
Rodríguez Murcia indicó que «lo han hecho sólo para hacer daño, porque los han talado y han destrozado hasta las gomas del gotero, que las han cortado». El responsable municipal aseguró que desde su área se ha puesto mucho empeño para mejorar este corredor verde del Segura y dotarlo de las instalaciones necesarias para que sea usado tanto por los vecinos de la zona como por el resto de habitantes de la comarca que acuden, sobre todo los fines de semana, a pasar un día cerca de la naturaleza. Los sotos de los que se ha hecho cargo el Ayuntamiento tras el primer arreglo y posterior cesión por parte de la Confederación Hidrográfica del Segura se han dotado con juegos infantiles, zonas para comer y en el caso del de Molins con ese aula de interpretación de la naturaleza que también ha sido objetivo del vandalismo.
No obstante no es la primera vez que ocurre algo así, ya que otros sotos han sufrido este tipo de actos vandálicos, lo que llevó a los responsables municipales tanto de Calidad Ambiental como de Parques y Jardines a cerrar con vallas algunos de los que estaban abiertos para evitar el robo del mobiliario urbano, ya que en alguna ocasión se ha registrado la sustracción hasta de bancos que estaban anclados al suelo y entraban con camiones a llevarse todo el material susceptible de vender con posterioridad.