De nuevo los frentes contra la CV-91 se activan. El motivo que ha hecho reavivar esta guerrilla a manos de Orihuela Sin Murallas es la firma de la declaración de impacto ambiental del tramo primero de la CV-91 del proyecto del año 2006. Desde este colectivo aseguran que «con unas intenciones claras de llevarlo a cabo», el pasado 4 de febrero, la directora general de gestión del Medio Natural, Mª Ángeles Centeno plasmó su rúbrica en la declaración de impacto ambiental. Las pretensiones de Conselleria «es realizarlo porque las adjudicatarias de la CV-95 están presionándoles», explican desde la asociación.
El ramal de esta carretera que discurre por el camino Viejo de Callosa, Molins y Correntías es el único, de los tres presentados en el proyecto inicial que cuenta con esta proclamación de medio ambiente y que declara este proyecto como la definición de una vía de alta capacidad entre los municipios de Orihuela y Guardamar del Segura, por la notable evolución del tráfico en la comarca. Una actuación dividida en tres tramos independientes, pero que sólo el primero de ellos situado entre el enlace de Orihuela-Benferri de la A-7 y el nexo con la CV-95 en las inmediaciones del municipio de Bigastro, ha sido objeto de esta evaluación solicitada por la dirección general de Obras Públicas. Esta declaración expresa las características que tendrá este tramo que se sitúa en el enlace de Orihuela-Benferri de la A-7 donde se desdobla la conexión de la Ronda de Orihuela, actualmente en construcción como primera calzada. Pasado el enlace con la N-340, un tramo de la ronda de Orihuela se duplicará y cruzará la autovía actual con la que conectará. Este tramo cruzará el río Segura y su llanura de inundación, comprendida entre el cauce del río y el reguerón de Hurchillo. La autovía superará a cierta altura la CV-95 existente y descenderá después para conectar con la nueva autovía CV-95, en el enlace con el municipio de Bigastro.
Según Orihuela Sin Murallas, este proyecto que se presentó en el año 2006 y que atraviesa la huerta, fue anulado en su momento tras una serie de alegaciones institucionales que vinieron de colectivos y particulares de la comarca. Justificaciones en defensa por preservar la actual configuración de regadío y en contra de este primer tramo de la CV-91 que fueron aprobadas en las sesiones plenarias del Ayuntamiento de Orihuela.
Una recogida de miles de alegaciones de ciudadanos, así como la presentación de más de 7.000 firmas en contra del proyecto, argumentaciones que vinieron incluso desde el equipo de gobierno popular dando opción al proyecto de la CV-91 del año 2002. Un hecho que se ratificó en tres mociones institucionales aprobadas por unanimidad por toda la corporación municipal y por ello Orihuela Sin Murallas exige «que se cumpla lo acordado y la CV-91 sea la presentada en el proyecto del año 2002».
Esta asociación asegura que Conselleria de Infraestructuras y Transportes había anulado el proyecto del año 2006, del cual se ratifica ahora la declaración de impacto ambiental del primer tramo con la firma de Centeno y poniendo de nuevo en alerta a colectivos como el que denuncian este hecho.
Según Sin Murallas la prueba de la anulación de este proyecto que tienen en el punto de mira, es la licitación a finales del 2007 de la redacción de un nuevo proyecto denominado Trazado Alternativo de la autovía del eje del Segura. Los hechos que hacen pensar en esta anulación, es la apertura de las plicas y la adjudicación a una empresa de la redacción del nuevo proyecto «donde no aparece ni siquiera el tramo primero del 2006», dicen desde Orihuela Sin Murallas.