La gestión y, lo que es más importante, la composición del accionariado de Terra Mítica cambiará de mano antes del próximo verano. Así lo dejó de claro ayer en Alicante el vicepresidente económico del Consell, Gerardo Camps, tras ser preguntado por el futuro del parque temático de Benidorm que promocionó el ex titular de la Generalitat, Eduardo Zaplana. Gerardo Camps no fue tan contundente en sus explicaciones si la fórmula preferida por los socios de referencia (Generalitat, CAM y Bancaja) es la compraventa a un operador del sector del ocio o por el alquiler, con o sin opción a compra.
Camps, que fue invitado, junto al conseller de Infraestructuras y Transportes, Mario Flores, a la junta de ayer de la patronal de obra pública Fopa, no aludió ni una sola vez a la contabilidad del parque ni al último dato conocido sobre el resultado operativo del pasado año. Según la última auditoría de cuentas remitida por CAM a la Comisión Nacional del Mercado de Valores habla de una pérdida después de impuestos de 15,3 millones de euros, frente a los 15 millones de euros que perdió en el 2008, tras dos ejercicios de beneficios gracias a la reducción de gastos y costes de explotación y, sobre todo, a la venta por 85 millones de euros de los terrenos anexos, en la misma área de protección que realizó hace ya una década la dirección de Urbanismo.
Tras ser preguntado, dijo que «sigue abierto el proceso para que, una vez consolidado el parque, algunos de los accionistas de referencia, entre ellos la Generalitat, pueda ya dejar de ser accionista».
Añade que se mantienen activas las negociaciones con los operadores del sector (habían transcendido las marcas Parques Reunidos y Aqualandia, ésta de las familias Santa María y Puchades). Aqualandia es el operador por el que ha apostado la mayoría de la opinión pública, incluida la patronal de hoteleros Hosbec. Aunque el parque reabrió en su décima temporada el pasado sábado, este hecho no alterará para nada las negociaciones y el cierre de la operación.
Fusión CAM-Bancaja
Gerardo Camps también habló, cómo no, de la eventual fusión CAM-Bancaja. Lo hizo a preguntas de los periodistas, pero no dejó de aludir a ello, pese a la monumental polémica formada a finales del pasado año cuando llegó a cuestionar la solvencia de CAM. Camps no asume a pies juntillas el teórico discurso oficial del PP, o de su secretaria Dolores de Cospedal. Antes bien, admite que puede haber fusión interregional o intrarregional. O un SIP (Sistema Institucional de Protección). O nada. Camps suaviza su discurso, aunque da por hecho que «lo siguen estudiando».