El Ejecutivo valenciano también ha tomado la iniciativa para que en la Comunitat no pase lo mismo que Cataluña. El Consell inició ayer los trámites para blindar todo tipo de fiestas tradicionales de toros y declararlas Bien de Interés Cultural. La Generalitat, junto el Gobierno de la Región de Murcia, siguen así la estela marcada por Madrid en respuesta a los antitaurinos.
El titular de Gobernación, Serafín Castellano, informó ayer de la medida tras el pleno del Consell. El Ejecutivo valenciano ha iniciado los trámites para declarar Bien de Interés Cultural tanto las corridas de toros como las diferentes modalidades de 'bous al carrer'. El conseller justificó la decisión en el «gran arraigo» del que gozan estos festejos en la Comunitat.
Pero Castellano tampoco escondió la motivación política. Tras el debate celebrado esta semana en el Parlament catalán, sobre la posible prohibición de los toros en dicha Comunidad Autónoma, fueron varios los Gobiernos regionales del PP que replicaron ayer con esta medida. Madrid, Valencia y Murcia.
Se trata, en opinión, del conseller de Gobernación, de evitar «utilizar los toros como un motivo más para rechazar todo lo español», por lo que la Generalitat seguirá defendiendo «las tradiciones artísticas y culturales valencianas, y también las nacionales».
Mientras gobierne el PP en la Comunitat, aseguró Castellano, los festejos taurinos «estarán garantizados». El conseller explicó que tanto en el Congreso de Bous al Carrer que se celebró el pasado mes de febrero como en la última Comisión de Festejos Taurinos, «se planteó la propuesta de declarar BIC» estas actividades culturales.
El titular de Gobernación también ofreció algunos datos que, en su opinión, avalan la iniciativa tomada ayer. Según Castellano, en la Comunitat siete de cada diez días se celebra algún festejo taurino, al año tienen lugar unas 6.000 fiestas de 'bous al carrer' y el 60% de los pueblos acoge algún tipo de estos espectáculos. Estos datos «hablan por sí mismos», afirmó el conseller.
La declaración de Bien de Interés Cultural se hará a través del trámite ordinario. Es decir, mediante un decreto que comprometerá al Consell a velar por la protección y difusión de la fiesta nacional.
Las reacciones a la noticia se sucedieron a lo largo de la mañana. El asunto tuvo eco incluso en el Consejo de Ministros. La vicepresidenta primera del Gobierno, la valenciana María Teresa Fernández de la Vega, se refirió al debate suscitado en los últimos días tras la reunión de los miembros del Ejecutivo central. De la Vega afirmó que el Gobierno «siempre es más partidario de la libre elección que de la imposición» ante una cuestión que genera opiniones tan encontradas.
Reacciones encontradas
La vicepresidenta reflexionó en voz alta. «Se trata de una fiesta que cuenta con detractores, pero también con un gran apoyo social», indicó, por lo que consideró incluso dentro de lo razonable tanto la iniciativa de Cataluña como las de Madrid, Comunitat Valenciana y Murcia en respuesta.
Menos diplomática fue su compañera de partido, la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín. La senadora por la Comunitat afirmó que a muchos valencianos les gustaría que el Consell protegiera, igual que los toros, «la sanidad pública y la educación».
Por su parte tanto EU como Els Verds rechazaron la medida adoptada ayer por el Consell al considerar, por una parte, que la Generalitat tiene problemas mayores que los toros, y por otra, que lo que se protege no es más que «una arcaica y violenta costumbre».
Asimismo el presidente de CiU, Artur Mas, aprovechó su visita a Valencia para mediar en el debate y matizar que la discusión abierta en el Parlamento de Cataluña no es «una confrontación» de esta región con España, sino una cuestión de «protección de los animales».
Del lado contrario, las asociaciones de peñas taurinas, de 'bous al carrer', de presidentes de plazas de toros, e incluso la Asociación Taurina Parlamentaria, aplaudieron de manera unánime la iniciativa del Consell, y celebraron el «acierto» y la «valentía» del Ejecutivo valenciano.