La polémica está servida. Lo que parecía un atractivo más para la población de la Albufereta y la Playa de San Juan y una manera de revitalizar estos barrios de Alicante amenaza con convertirse en una confrontación vecinal con el Ayuntamiento de Alicante. El proyecto de la Concejalía de Comercio de implantar los martes y domingos de cada mes un mercadillo con más de 70 puestos ambulantes en la calle Virgilio de la Albufereta, a espaldas de los centros comerciales Lidl, Mercadona y la residencia de la tercera edad Ballesol, no ha gustado a los residentes de esta calle y de las zonas adyacentes.
Reclaman a la alcaldesa, Sonia Castedo que no permita la instalación de este mercadillo y exigen que se busque otro emplazamiento. Los vecinos afectados anuncian que tomarán medidas legales contra el Ayuntamiento si el concejal de Comercio, José Antonio Sobrino, mantiene su propuesta.
La iniciativa de instalar el mercadillo, que cuenta con la autorización de la Conselleria de Industria y Comercio y la avalan laos responsables de las asociaciones de vecinos de la zona de playas, pretende dotar de animación a la zona donde se quiere instalar y ofrecer también productos como frutas, verduras, plantas, artículos textiles, cerámica, bisutería, bazar, regalos, marroquinería y calzado, entre otros.
Según los informes realizados por los técnicos municipales, los barrios de la Albufereta, Vishermosa y San Juan son los que muestran más desequilibrios dotacionales y carencias de ofertas de diversos formatos, por lo que se considera adecuada la instalación del mercadillo para abastecer a la población de artículos de consumo alimentario doméstico diario.
Se propone la calle Virgilio, según se indica en el informe, porque en un lateral de esta vía carece de edificaciones y causará menos problemas.
Dotaciones suficientes
Argumentos estos que rechazan los vecinos afectados que consideran que el barrio está suficientemente dotado de ofertas de alimentación, y ponen como muestra que junto a la calle Virgilio existe un Mercadona y un Lidl, además de otros establecimientos próximos.
En su escrito de oposición al proyecto y que han enviado a la alcaldesa, los residentes de la calle Virgilio critican que el Ayuntamiento no les haya comunicado su intención instalar un mercadillo ambulante.
Muestran su rechazo a esta iniciativa porque consideran que les va a causar muchas molestias por los ruidos que provocan la instalación de los puestos, la suciedad que originan, especialmente en los solares y jardines públicos colindantes, la inseguridad, la saturación de coches y furgonetas en la Vía Parque y las aglomeraciones de tráfico que se van producir.
Por esta razón se preguntan, por ejemplo, dónde van aparcar los coches de los vendedores y clientes, y, en este sentido, si existen accesos adecuados.
Argumentan asimismo que esta zona es predominantemente residencial y que la instalación del mercadillo traerá consigo un deterioro del ambiente de tranquilidad que los vecinos quieren que haya en su calle y a la que tienen derecho, lo que sin duda repercute negativamente con la consiguiente depreciación de los valores de las viviendas y los solares. Además señalan que la normativa urbanística limita los usos complementarios de la zona de tal manera que los usos terciario comerciales ha de realizarse en edificios exclusivos.
Dudas sobre la demanda
También señalan que el mercadillo no responde al objetivo que se señala en la ordenanza correspondiente, como es el de instalarse para garantizar un adecuado abastecimiento de productos de primera necesidad a las zonas del municipio. Los afectados rechazan la necesidad del mercadillo puesto que, aseguran, la zona de la Albufereta, Miriam Blasco y Playa de San Juan está abastecida con más de 500 establecimientos de todo tipo.
El enfrentamiento vecinal por la implantación del mercadillo ha llevado al concejal de Comercio, José Antonio Sobrino, según ha asegurado a este diario a reclamar a la Gerencia de Urbanismo un informe sobre la ubicación del mercadillo con el fin de conocer si la normativo urbanística permite o no este mercadillo en la zona prevista.
En cualquier caso, el edil de Comercio ha manifestado en numerosas ocasiones su intención de abrir este nuevo mercadillo para antes de Semana Santa. Algo que se podría retrasar si como parece los vecinos recurren esta instalación ante los tribunales.