El café ya no sabrá igual que antes. Ahora las vistas desde una terraza son mucho mejores, tanto en invierno como en verano. Las madres que dejaban a sus hijos en la escuela, los aperitivos de los domingos y el fútbol de los sábados se concibe de otra forma en la Glorieta de Callosa de Segura. La rehabilitación de este espacio ha conseguido integrar a las cafeterías que desde hace más de veinte años vivían de espaldas al principal parque de la ciudad.
A la apertura al público de esta zona verde asistió el equipo de gobierno para dar cuenta de los nuevos 3.500 metros cuadrados que se han sumado a la conocida Glorieta. La inversión del Plan E, tras casi un año de trabajos, se puso de gala ayer tanto para niños como para padres, que hoy podrán celebrar su día en la cafetería sin quitar ojo a sus retoños.
El muro que rodeaba la emblemática plaza se ha eliminado y tres calles adyacentes se han adherido al espacio. De esta forma, se elimina una vieja barrera que separaba el entorno verde de los locales de ocio. Los empresarios han perdido ingresos desde el pasado mes de mayo, pero ahora podrán colocar un mayor número de sillas y mesas en los cerca de 9.000 metros cuadrados de parque. Tras la actuación, los que salen más perjudicados son los conductores de vehículos, que deberán dejar sus coches algo más lejos para acudir a este centro neurálgico.
Las obras han tenido un coste superior a los 700.000 euros, que se han empleado la reurbanización de la zona con nuevo pavimento y una ampliación del área de juegos infantiles, además de la renovación de zonas verdes y la renovación del mobiliario urbano.
El criticado Plan E por parte del alcalde, ha mejorado el punto de encuentro de los callosinos. El escenario principal ha recibido diversos arreglos para que la banda de música y los festeros organicen de mejor forma sus actos. El alcalde, Javier Pérez, manifestó que «con esta actuación la Glorieta, el lugar de reunión más importante de la ciudad, es más accesible y segura para el disfrute de los callosinos».
Retraso de la obra
La secretaria local del PSOE, María del Mar Martínez, pidió al equipo de gobierno que se le exija, «al igual que se ha hecho con la adjudicataria encargada de la reforma de calles», compensaciones económicas por el retraso de la obra. En un principio la Glorieta estaría finalizada antes de finales del año pasado, si bien «la prórroga acabó el pasado 28 de febrero».
Este dinero de las certificaciones, que supone alrededor del 10% del presupuesto total, se destinaría a los hosteleros, que «han sufrido casi un año las obras y que tardarán otro en recuperar las pérdidas ocasionadas», valoró la concejal Martínez.