Las posturas entre la dirección de la UTE encargada del servicio de limpieza viaria y recogida de basura en el municipio y sus trabajadores no están cerca ni por asomo. Mientras los operarios mantienen la huelga convocada a raíz de la falta de acuerdo respecto a la negociación de las condiciones laborales en el nuevo convenio colectivo, el director de Orihuela Capital de la Vega Baja, Miguel Sanandrés quiso salir ayer al pasado para dar explicaciones de todo lo acontecido en los últimos días.
El punto en el que llega el desacuerdo está en el cobro de las horas extra por domingos y festivos por parte de los trabajadores, que pretenden continuar haciéndolos y librar dos días por cada uno de los trabajados. Por su parte la mercantil quiere contratar a una treintena de personas que cubran domingos y festivos así como sustituciones por vacaciones, algo que la plantilla no asume ya que, entre otras cosas, considera que sería crear una plantilla paralela con contratos en precario. Sanandrés aseguró que con los tiempos que corren una persona que esté en paro no desdeñará el dinero que pueda ganar con este tipo de trabajos y dejarlo cuando lo considere necesario ya que, el representante de la UTE admitió que «no es para echar cohetes».
En todo caso aseguró que la ley no permite que se sobrepasen las ochenta horas semanales que hasta el momento se han cobrado al cien por cien en el caso de los domingos y festivos, una medida que se tomó de cara a la puesta en marcha de un servicio que en el mes de mayo cumplirá un año o de los diez que tiene contratados. A juicio de la empresa, los sueldos que se cobran -y que se incrementarán un 4% este año y un 6% al que viene completando el 10% al que se comprometieron-, son buenos. Así, el director de la UTE explicó que si un conductor de la noche, que son los que tienen los salarios más grandes, cobra 23.398 euros al año con las horas extra se acerca a los 30.000, y con el incremento salarial llegará a los 33.000, «un dinero que no cobran algunos técnicos de esta empresa». De este modo no están dispuestos a asumir esta reivindicación, si bien sí que lo han hecho con otras, ya que la empresa considera que no puede mantener ese nivel durante la década que dura su contrato.
El responsable de la patronal indicó que el pasado miércoles acudieron a la Subdelegación del Gobierno y ambas partes presentaron su propuesta de servicios mínimos. Los empleados se comprometen a recoger el cien por cien de la basura en los mercados, recintos escolares, geriátricos, hospitales y centros de salud. Pero hasta ahí. Eso supondría que de llegar la huelga hasta la Semana Santa, no se recogería ni un contenedor de basura en estos días en los que Orihuela se llena de gente, al margen de las montañas de desperdicios que se pueden encontrar los visitantes a su llegada a la ciudad. Por su parte, la UTE Orihuela Capital de la Vega Baja solicita que se preste el 92% del servicio en estos días. Así las cosas y ante otro desacuerdo tan abisma, tendrá que ser la Delegación del Gobierno en Valencia la que fije los servicios mínimos que se deberán de cumplir.
Miguel Sanandrés confió ayer en llegar a un acuerdo con los empleados antes de la fecha de inicio de la huelga, a las doce de la noche del martes al miércoles que viene. Antes se volverán a mantener reuniones con los representantes sindicales de la plantilla, el lunes y también el martes en el Tribunal de Arbitraje Laboral (TAL). Esa misma tarde el comité de empresa ha convocado, a las cinco y media, una asamblea con todos los trabajadores en el recinto de Los Huertos, una vez que termine la recogida del mercado semanal.
Negociación
En cuando a las negociaciones que ya se han llevado a cabo entre empresa y trabajadores se ha llegado a un acuerdo en cuanto a la subida del 10% del sueldo que venía estipulada tanto en el pliego de condiciones como en la oferta de la UTE para realizarse en 3 años. Aunque la mercantil proponía un 3% este año y un 7% al que viene mas el IPC, se ha accedido a las pretensiones de la plantilla, aumentar un 4% en 2010 y un 6% en 2011 . Por otra parte está la antigüedad de trienios y quinquenios, ya que los trabajadores pretendían que se pagaran durante todo el año mientras que la patronal apuesta por aplicarlos a partir del mes en el que el trabajador formalizó su contrato.