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El que Terra Mítica vaya a ser alquilada a una prestigiosa empresa privada es una buena noticia para todos. El parque temático de Benidorm ha sido una sangría para las arcas de la Generalitat, CAM, Bancaja y algunos accionistas minoritarios, lo que equivale a decir que todos hemos salido perjudicados, mientras que sólo algunos se lucraron con los beneficios colaterales generados por el centro de ocio. Lo de menos es quién se quede con la gestión. Tanto Parques Reunidos (Grupo Aspro) como la benidormense Aqualandia/Mundomar tienen una acreditada trayectoria en complejos de ocio y están convencidas de que donde la iniciativa pública ha fracasado ellas pueden triunfar.
Por fin parece que se han impuesto los criterios profesionales sobre los políticos en Terra Mítica. Ha transcurrido excesivo tiempo de experimentos carísimos y de sueldos muy altos para cargos que tenían poco contenido y menor rentabilidad. El fracaso político, con el aliado americano, es innegable, aunque políticamente los inicios de Terra Mítica respondieran a una exigencia del potencial turístico de la Costa Blanca. Las organizaciones empresariales de Benidorm parecen apostar por la empresa de la tierra, Aqualandia, cuyo director general, Joaquín Valera, ha declarado que tienen «la experiencia necesaria, el conocimiento de la zona y el respaldo financiero para hacer viable el parque».
La solución está al caer. Y el ejemplo de Terra Mítica tiene que servir a la Generalitat para no tropezar en la misma piedra dos veces. Voces sindicalístas critican al Consell porque está dejando, en excesiva medida, la gestión hospitalaria en manos privadas. Aunque de titularidad pública, ya tienen gestión privada los hospitales de Torrevieja y Denia, a los que se sumará el segundo hospital de Elche.
Salvador Roig, de CC OO, el SATSE y los socialistas Javier Aznar y Luis Briñas son contrarios a la privatización de la gestión hospitalaria, mientras que el presidente del Colegio de Médicos de Alicante, Antonio Arroyo, aunque se muestra partidario del público, considera compatibles ambos sistemas, lo mismo que el Sindicato Médico, el cual exige el máximo control de la calidad asistencial. Como ocurre en el Hospital de Torrevieja, que se ha situado entre los 20 mejores del país.
La Comunidad, como toda España, está necesitada de iniciativas privadas creadoras de empleo. Las administraciones públicas, con el Estado de las Autonomías, han duplicado las plantillas de funcionarios en unos años, pasando de dos millones a cuatro.

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