Los caballos que han mostrado su pureza en el Concurso Morfológico Ciudad de Orihuela, celebrado en el marco de la Feria de Ganado que termina hoy en el Palmeral de San Antón, son tratados a diario por dos veterinarios. Los especialistas, que pasan el día junto a los equinos, pasean por las corraletas por si son requeridos para algún tipo de cura.
En eventos como el celebrado estos días es cuando se debe «acrecentar el cuidado, el bienestar y la higiene de cada ejemplar» afirma Carla Aguirre mientras trata a un caballo que estaba «un poco agitado». Según Aguirre, cada ejemplar debe llevar una mayor atención con «el objetivo de detectar crisis nerviosas o estrés» que en algún momento puedan sufrir.
El traslado desde la cuadra hasta las corraletas del barrio oriolano, «el excesivo calor e incluso el cambio de comida les puede hacer sufrir problemas respiratorios e incluso cólicos» explica la especialista. Por ello sus propietarios y jinetes deben observar el comportamiento de su caballo e intentar no cambiar sus hábitos normales.
Durante estos días Carla Aguirre y su compañera han tenido que tratar a varios equinos heridos, pero asegura que los incidentes «no fueron de gravedad». Uno de ellos fue «suturado en la ceja con nueve puntos debido a un golpe», mientras que otro al «salir del remolque que lo transportaba se arrancó la herradura e incluso se hizo un corte», reconoce Carla Aguirre.
Lo más habitual en eventos de esta índole es que los animales estén «agitados por encontrarse en un sitio desconocido o rodeados de otros animales y pasen pequeños incidentes como los ocurridos» reconoce.
Enfermedades graves y contagiosas «no suelen detectarse». Los caballos de Pura Raza Española, además de ser presentados con su carta genealógica e identificados con un micro chip «vienen con un certificado de desparasitación que acredita la ausencia tanto interna como externa de alguna enfermedad» asegura Aguirre.