Toni Elías reaparecerá en el Gran premio de la República Checa después de haber conseguido recuperarse en un tiempo récord de una fractura de fémur. Tras caerse y ser operado en Assen el 28 de junio, el piloto catalán ha tardado menos de 60 días en volver a estar con la forma física necesaria para poder competir en MotoGP. Desde que llegó a España, Elías ha tenido un intenso programa de rehabilitación, con sesiones de 10 horas diarias. Aunque no está recuperado al cien por cien, ha conseguido adelantar su reaparición y perderse sólo dos carreras.
No obstante, el piloto de Manresa era muy cauto sobre sus posibilidades en esta primera aparición tras la carrera de Holanda. «Debemos afrontar el Gran Premio de la República Checa como un entrenamiento porque debemos ser conscientes de que ha sido una lesión importante y delicada», indicó.
Elías consideró que debe continuar «con el mismo plan de acción» diseñado hasta ahora para poder estar en plena forma cuanto antes. «Hemos cumplido el objetivo que nos habíamos marcado, pero ahora falta saber como reaccionará la lesión encima de la moto», comentó el piloto. Elías considera que las curvas «rápidas y redondas de Brno» le pueden ayudar para que la pierna no sufra tanto.
Circuito maldito
El piloto de Honda sufrió una caída durante la primera tanda de entrenamientos libres del Gran Premio de Holanda de MotoGP en el circuito de Assen. La mala suerte persigue a Elías que, por una razón u otra, no ha conseguido disputar ninguna carrera de MotoGP en Assen. El año pasado se cayó también en entrenamientos y se fracturó una clavícula y el anterior el accidente se produjo en Francia y tampoco se recuperó a tiempo de correr en la catedral.
La recuperación ha sido milagrosa, pues la lesión era algo más complicada de lo que se podía pensar inicialmente, pues la fractura no fue limpia, sino lo que se denomina de alas de mariposa, que anticipaba una recuperación lenta.