La familia de la niña asesinada por ETA en Santa Pola, el 4 de agosto del 2002, ha convocado para hoy una concentración silenciosa por la paz en la plaza de la Constitución de esta localidad «para recordar a todos, tanto a los fallecidos como a los heridos», según informaron ayer fuentes de la familia de la niña fallecida.
Toñi Santiago, madre de la pequeña víctima de la banda terrorista, señaló ayer que «queremos que la memoria de nuestra hija no caiga en el olvido y que no pase a ser un número más en la larga lista de víctimas de la banda terrorista, como algunos pretenden».
De este modo, familiares, amigos y víctimas de aquel atentado se manifestarán en contra de la violencia terrorista. Para ello, utilizarán el silencio y la luz de las alrededor de dos mil velas que se quieren instalar en el lugar donde se va a desarrollar la concentración.
Hoy se cumplen cinco años desde que el 4 de agosto del 2002, un coche bomba, con cincuenta kilos de explosivos, colocado por ETA junto a la Casa Cuartel de la Guardia Civil de Santa Pola, sesgara la vida de la niña Silvia M.S, de 6 años de edad, y de Cecilio Gallego, de 57.
Silvia se encontraba en una de las viviendas de la Casa Cuartel cuando el coche bomba colocado por los terroristas hizo explosión. Por su parte, Cecilio Gallego estaba esperando el autobús en una parada situada junto a las instalaciones de la Benemérita para dirigirse a Torrevieja, localidad en la que residía.
Asimismo, la explosión causó heridas de diversa consideración a quince personas más, al tiempo que destruyó parcialmente la Casa Cuartel de la Guardia Civil. El Ayuntamiento de Santa Pola ha dado su apoyo a la concentración.