El problema de los enjambres de la Basílica de Santa María no ha terminado. A pesar de la intensa labor realizada el pasado lunes por los bomberos, los balcones afectados continuaban ayer infestados de abejas.
La estrategia que propuso el apicultor encargado del caso no funcionó. Se trataba de colocar cuatro panales con abejas reinas para atraer al resto, pero la pasada mañana la Policía Local comprobó que continuaban merodeando la zona.
Ante esta alarmante situación, que pone en peligro a las miles de personas que se congregarán fuera y dentro del templo durante las representaciones del Misteri, anoche se llevó a cabo una nueva intervención de los bomberos para tratar de localizar a la abeja reina que es la que supone el foco del problema.
Durante todo el día de ayer un tramo del carrer La Fira permaneció cerrado al paso de los viandantes para evitar posibles picaduras. Las vallas policiales, colocadas en esta céntrica calle, impidieron el paso durante todo la jornada al único restaurante del lugar. El dueño del establecimiento llamó en numerosas ocasiones a los bomberos, pero tuvo que esperar la llegada de la noche para que éstos actuaran.