Telecinco le está cogiendo gusto a las adaptaciones. Atenta a la ficción que se hace en otros países, la privada ha abierto una nueva vía en este género trasladando con éxito a nuestro mercado el culebrón colombiano Yo soy Bea, trabajo al que seguirán las también versiones de la serie italiana R.I.S y la argentina Hermanos y detectives. Y en este marco entra su última adquisición, Sin tetas no hay paraíso, un formato original colombiano basado en la novela homónima de Gustavo Bolívar cuya versión española comenzará a grabar en agosto.
Dice Alberto Carullo, director de Antena de Telecinco, que trasladar al gusto español ficciones foráneas no se debe a una falta de ideas originales. «Nos hemos aplicado a esta tarea porque hemos encontrado conceptos, ideas interesantes que eran viables en España. Generar un producto adecuado a la audiencia española que ya ha sido testado en otros países también tiene riesgo porque no todo lo que funciona fuera, funciona aquí», resalta el directivo.
El caso es que Sin tetas no hay paraíso superó los cinco millones de seguidores con su último capítulo en la televisión colombiana y el libro de Bolívar se ha traducido a varias idiomas y lleva vendidas más de 200.000 copias en todo el mundo. Así, Telecinco, que también ha adquirido los derechos de emisión de la serie original, que podría emitir tras el estreno de la versión propia que realizará de este drama sobre una joven acomplejada por el tamaño de su pecho que ve en la cirugía estética el pasaporte para acceder a una vida de lujo y dominada por el dinero fácil.
Telecinco y Grundy TV, productora de Yo soy Bea, que tiene asegurada su continuidad en la cadena, harán su propia versión de este título ambientado en el mundo del narcotráfico y la prostitución de lujo, y en el que, por supuesto, no falta el amor.
Máxima audiencia
Así, en agosto, la cadena de Mediaset empezará a grabar con Amaia Salamanca, Iván Hermés, Cuca Escribano, Javier Collado, Fernando Guillén Cuervo, Armando del Río, María Castgro y Leandro Rivera Sin tetas..., trece capítulos con muchas posibilidades de renovación que estarán en antena a finales de año o primeros de 2008. La nueva serie, que no entra en el campo del culebrón, puntualizó Carullo, tendrá una periodicidad semanal y saldrá al aire en horario de máxima audiencia, franja en la que cada episodio ocupará 70 minutos.
Catalina, una joven de diecisiete años cuya vida da un giro radical cuando se enamora de un narcotraficante y se deja deslumbrar por el dinero fácil, es la protagonista de este título que, sin moralina, persigue lanzar un mensaje positivo sobre la importancia de tomar decisiones adecuadas. «No vamos a hacer un retrato amable, tocamos temas fuertes», añade Carullo, quien no oculta que el título de la serie puede frivolizar su argumento -el culto al cuerpo, la proliferación de las operaciones de cirugía estética, las drogas y la prostitución de lujo-.
«Es un título muy llamativo. Todavía no sabemos si será el definitivo. Lo que está claro es que no deja indiferente», reconoció Alberto Carullo.